Ya tenemos a los equipos que disputarán en Super Bowl: Philadelphia Eagles y New England Pats. Los dos son dignos representantes. Para llegar a este punto vivimos un montón de momentos memorables. La temporada 2017 tuvo de todo, cumplió con todo lo que un aficionado al football americano puede pedir.

Esta temporada, se caracterizó por una gran cantidad de figuras de primer nivel. La primera que se llevó todas las miradas fue la del corredor estelar de los Arizona Cardinals, David Johnson, en la primera semana y que lo dejó fuera toda la temporada, el profundo de los Kansas City Chiefs, Eric Berry, también fue baja desde muy temprano en el año. Deshaun Watson, quarterback de los Houston Texans, que iba volando a ser el novato del año fue otro que se perdió buena parte de la temporada. A la lista de lesionados importantes se sumaron Aaron Rodgers y ya en las últimas semanas Carson Wentz que había tenido una gran temporada, digna de MVP, y que hizo de las Philadelphia Eagles uno de los equipos dominantes de la Conferencia Nacional.

También hay que destacar la incorporación de novatos bien interesantes. Deshaun Watson demostró que es el quarterback del futuro para los Houston Texans. El corredor de los Kansas City Chiefs se llevó las miradas con un inicio de campaña fenomenal, Leonard Fournette de los Jacksonville Jaguars hizo lo propio y se convirtió en el referente ofensivo de su equipo. El también corredor Alvin Kamara, fue una adición importante para los New Orleans Saints, puede correr entre y afuera de los tackles y también es una amenaza recibiendo el balón. Otro jugador que destacó fue el corredor de los Minnesota Vikings, Dalvin Cook, que antes de su lesión mostró cosas bien interesantes. 2017 fue un gran año con una camada bien interesante de corredores novatos.

Otro tema que fue constante por varias semanas, fue la suspensión de Ezekiel Elliot. Fue una novela larga en la que el castigo fue pospuesto una y otra vez, semana a semana, apelación tras apelación hasta que al final tuvo que cumplir con el castigo. Sin duda fue una baja considerable que los Cowboys resintieron. Las aspiraciones de playoffs del equipo de la estrella solitaria se desvanecieron. La suspensión de Ezequiel Elliot deja en claro que la NFL si quiere sancionar, sancionará.

DestacÓ el papel que hizo el quarterback de los Seattle Seahawks, Russell Wilson. Cargó con el equipo al hombro. De él dependía la producción ofensiva del equipo. Seattle se mantuvo con posibilidades hasta el final. Sin embargo, no fue suficiente. La defensa estuvo llena de lesiones. Se quedaron cerca. Lo que es una realidad es que Seattle tiene que tiene que reforzar el equipo. Nadie en la NFL puede ganar con lo que haga un solo hombre.

También, hay que mencionar el gran papel de los Jacksonville Jaguars. Nadie, incluyéndome, pensaba que pudieran hacer algo. Se veía como uno de los equipos débiles, pero estuvo a punto de hacer lo épico y dejar fuera del Super Bowl a los Pats. Todo mi reconocimiento para los Jaguars. Case Keenum, también merece reconocimiento. Estaba destinado a ser banca, pero en lugar de eso, tuvo una gran campaña, se convirtió en el líder de los Vikings, y nos regaló uno de esos momentos que se comentará por años: “el milagro en Minnesota”, cuando de último momento le ganaron a los Saints.

Regreso de los Bills a playoff después de muchos años, es algo que no se puede dejar pasar, que si bien perdieron en la ronda de comodines, dieron un gran juego frente a los Jaguars. Finalmente, los Cleveland Browns se convirtieron en el segundo equipo con cero ganados. ¿Cómo levantar ese equipo?