Los acompañan a su última morada

Los padres de los menores no daban crédito a lo sucedido y rogaban a Dios que esto fuera un sueño y que ese dolor tan grande pronto terminara.
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FRONTERA., COAH.-Cientos de personas en su mayoría jóvenes, acudieron a dar el último adiós a Antonio Ramos y Pedro Alexis Reyes, quienes formaban parte del Ballet de Chambelanes NXS, y quienes perdieron la vida el domingo en la mañana en un lamentable accidente automovilístico, el cual enlutó a dos familias de esta localidad.
Fue en punto de las 5 de la tarde cuando los cuerpos de los menores ingresaron a las parroquias Verbo Encarnado y Santuario de Guadalupe, quienes ante la incredulidad y la tristeza, fueron recibidos por sus padres, quienes entre lágrimas rogaban a Dios que esto fuera una pesadilla.

Fue en punto de las 5 de la tarde cuando los cuerpos de ambos jóvenes fueron recibidos en las parroquias Verbo Encarnado y Santuario de Guadalupe de esta ciudad, donde familiares y amigos acudieron a pedir por su eterno descanso.

El padre recibió a los jóvenes pidiendo a dios el consuelo de sus padres, toda vez que ambos, fueron llamados a la presencia de Dios, demasiado pronto, pero juntos como amigos.
Los asistentes a la ceremonia eucarística, lloraban y se preguntaban en que momento los jóvenes de apenas 18 años terminaron su vida, “Por qué te fuiste mi amor”, decía la novia de una de los fallecidos, mientras su rostro mostraba una profunda tristeza y gran desolación.
Por otra parte los padres de Pedro Alexis y Antonio, suplicaban a dios con fe, que recibiera a sus hijos y los arropara con el amor que solo un padre puede brindar al hijo que “perdió las alas” a tan pronta edad y quienes tenían una vida completa para vivir, disfrutar y cumplir cada uno de sus sueños y metas.

Fue en las instalaciones del Panteón Municipal Dolores, donde ambas familias se reunieron en un solo dolor, sus padres suplicaban que este lamentable suceso no fuera realidad.
“Por qué te fuiste mi vida, yo te quería conmigo, no voy a sobrevivir sin ti mi bebé, mi niño hermoso, te faltaba tanto por vivir, te quería conmigo, tú debiste enterrarme a mí”, gritaba al viento el padre del joven, quien desafortunadamente el destino le bloqueó todos sus sueños. Por su parte los jóvenes integrantes del ballet y una gran cantidad de estudiantes, con globos blancos en la mano, lloraban y se lamentaban por la pérdida de quienes eran sus amigos, muchachos de bien que lo único que hacían era vivir la vida como todo joven, trabajaban, estudiaban y solo buscaban divertirse un poco, sin imaginar lo que la vida les tenía planeado.

Los jóvenes fueron los encargados de cargar el féretro que contenía el cuerpo de su amigo, sin dar crédito a lo sucedido y con profunda tristeza.

Llenos de dolor sus padres, despidieron a sus hijos, quienes como amigos, fueron entregados a la madre tierra a la misma hora, en el mismo momento que marcó la vida de ambas familias, pues ambas vivían su dolor por esta pérdida irreparable.
“Solo quiero que mi Dios te abrace hijo mío, te vas y me dejas un gran dolor que no voy a superar, cuídanos desde el cielo y ayúdanos a superar este dolor tan fuerte que tengo en el corazón», decía una de las afligidas madres, quien se aferraba al féretro de su hijo como queriendo evitar que el joven se fuera.