Los sorprenden tomando a los pies del Cristo

Uno de los jóvenes, identificado como Carlos Herrera, no dejaba de pecar de influyente asegurando que su padre tenía influencias y que más tardarían en arrestarlos que en salir libres, sus amenazas no se cumplieron

Los amigos se embriagaban al pie del Cristo de la Bartola.
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Cuatro jóvenes fueron detenidos luego de ser sorprendidos bebiendo alcohol al pie del Cristo de la Bartola, mientras realizaban la detención, uno de ellos pecó de influyente, asegurando que su padre ‘estaba bien parado’, sin precisar con quien.

Los infractores son Lizbeth Valdez Uribe, de 22 años, con domicilio en la calle Rosario, número 1800, colonia Santa Bárbara, además Jacqueline Guadalupe Villastrigo, de 23 años, con domicilio en la calle Fresnos, número 1617, de la colonia Los Bosques, así como Carlos Herrera Villarreal, de 22 años, con domicilio en calle 21, número 1020, de la colonia Guerrero, y Kenneth Abundis Aguilar, de 20 años, con domicilio en calle Ignacio Allende, número 292, colonia Leandro Valle.

La detención se registró poco antes de las 06:00 horas, cuando los oficiales atendieron el llamado de vecinos, que referían que un grupo de jóvenes se embriagaban en la vía pública y causaban escándalo, por lo que se acercaron a constatar la denuncia.
Al llegar a la calle Saltillo de la colonia Guadalupe, los elementos a bordo de la unidad 182 visualizaron a un grupo de cuatro muchachos que con sólo ver la patrulla, comenzaron a portarse prepotentes y sin más ni más comenzaron a insultarlos con palabras altisonantes, por lo que se les indicó que serían trasladados a la Comandancia Municipal.

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Cuando aseguraban a los jóvenes, uno de ellos dijo ser hijo de un influyente ciudadano que tenía poder y que perdían su tiempo al encerrarlos pues tardarían más en detenerlos, que en lo que su “papi” los sacaría de la jefatura
Aún en las instalaciones de Comandancia Municipal, continuaba amenazando a los Policías señalando que el padre de uno de ellos tenía influencias, por lo que su arresto les costaría hasta su trabajo.

“No se la van a acabar“, “se van a quedar sin trabajo”, decía ante el juez calificador, quien dijo llamarse Carlos Herrera Villarreal, quien posteriormente quedó tras las rejas junto con sus amigos, mientras que sus influencias quedaron sólo en promesas.