Desde antes de las 9:00 de la mañana, cientos de personas llegaron a uno de los salones de Villa Ferré para reunirse con José Antonio Meade, precandidato a la presidencia de la República por el PRI.

Juana Ortega, una de las simpatizantes, salió de su casa en un taxi para trasladarse a temprana hora y alcanzar asiento en una de las primeras líneas de sillas que están atrás de los diputados federales y senadores.

“Nosotros venimos de manera voluntaria, no somos acarreados”,  dice convencida de que lo verá tan cerca como para pedirle que les mande trabajo a sus hijos.

Juana es una de las mujeres que también aclaman la visita de Álvaro Moreira, a quien dice hace mucho tiempo que no ve.

Este integrante de la dinastía de los Moreira Valdés también es aclamado y se lleva más porras que los mismos diputados federales o senadores.

“Dejen que pase, no lo detengan. Álvaro, aquí estoy, vente”, alcanza a gritar una mujer a otro grupo de personas que lo abrazan y avasallan para hacerle peticiones.

El equipo del menor de los Moreira, trae consigo un equipo especial encargado de recabar las peticiones de los allegados.

En medio de la euforia, aparece José Antonio Meade por primera vez durante la gira de la precampaña.

Verónica Martínez, presidenta del CDE del partido tricolor, fue quien arrancó con la bienvenida al precandidato presidencial y dijo:

“Está usted frente al mejor PRI de México, el PRI de Coahuila; aquí se encuentran nuestras mejores líderes sociales que harán que Pepe Meade sea presidente”.