Malas rachas

Hay equipos que empezaron fuerte la temporada, que incluso se podían ver como serios aspirantes a playoff: Minnesota Vikings, Philadelphia Eagles, Buffalo Bills y Pittsburg Steelers. Sin embargo, están en medio de una racha perdedora. Ahora el futuro de estos equipos es incierto. Es el momento para que corrijan el rumbo.

Minnesota sorprendió al ser el último equipo en perder el invicto, sobre todo porque su gran figura de los últimos años, Adrian Peterson está fuera y porque se quedaron sin su quarterback titular, Teddy Bridgewater. A pesar de eso ganaron sus primeros 5 juegos, tres de ellos a equipos que tienen record ganador. La defesa se veía imponente. La ofensiva, sin ser nada del otro mundo, hacia lo suficiente para ganar los juegos. En la semana 6 descansaron. La pausa no les cayó nada bien, pues perdieron sus últimos 3 juegos, uno de ellos contra los Chicago Bears, uno de los equipos más flojos de la liga. El gran problema de los Vikings es que su ofensiva se ha vuelto inoperante.  Hoy es la peor en yardas por juego y la 25 en puntos. Renunció sorpresivamente Norv Turner, el coordinador ofensivo,  lo que dificulta todavía más la los de Minnesota. Esta semana tienen un juego durísimo de visitantes contra los Washington Redskins. No les será fácil pero es urgente que ganen. De no hacerlo pueden perder el primer lugar del Norte de la Nacional por el número de derrotas.

Philadelphia empezó la temporada a buen nivel con nuevo coach y nuevo quarterback, pero ha perdido 4 de sus últimos 5 juegos para tener marca de 4-4 y ubicarse al fondo de su división. Lo peor es que ya sufrió derrotas contra todos los equipos de su grupo. Los Dallas Cowboys ya les llevan 3 juegos de ventaja. Está difícil que los puedan alcanzar. Ya no se pueden dar el lujo de perder otro juego. Prácticamente se estarán jugando la vida semana a semana. Lo malo es que este domingo se enfrentan a uno de los mejores equipos de la liga: Atlanta Falcons (6-3). Por lo menos las Eagles  juegan de local. También llama la atención que en las casas de apuestas no hay favorito. Philadelphia tiene que salir a matar o morir.

Los Bills parecen equipo de rachas. Perdieron los dos primeros juegos de la campaña para ganar los 4 siguientes, uno de ellos a los New England Patriots. Sin embargo, han perdido sus últimos 3. Su derrota contra los Miami Dolphins pesa, ya que son rivales de División. Que perdiera su segundo juego contra los Pats estaba presupuestado. La derrota del lunes por la noche ante los Seattle Seahawks  fue dolorosísima por lo controvertido del arbitraje (creo que sí era foul personal contra Richard Sherman a pesar del offside) y porque ahora están 4-5 y en tercer lugar de su División. Los Bills dieron pelea todo el juego, pero no les alcanzó. Esta semana descansan, pero tienen que preparar su visita contra los Cincinnati Bengals, otro equipo urgido de ganar, por lo que bien podríamos esperar un buen juego.

Los Steelers han sufrido 3 derrotas al hilo. Su ofensiva ha quedado mucho a deber. En sus últimos tres juegos no han pasado de los 16 puntos. Sorprende esa sequía, ya que se veían como un equipo completo que podía ser una amenaza por tierra y aire. Tiene buenos jugadores, pero no están funcionando como equipo. Esta semana reciben a los Dallas Cowboys, en una rivalidad que levanta pasiones en México. Las Vegas pone de favorito a Pittsburg por 2.5 puntos, seguro por jugar de local. Los de Pittsburg no se pueden dar el lujo de perder, es el momento que despierten si quieren ser contendientes. Sería una gran motivación ganarle a Dallas, podría ser lo que necesiten para entrar en ritmo e impulsarse lo que resta de la temporada. Lo malo es que los Cowboys están en un momento en el que no creen en nadie, sólo perdieron el primer juego de la temporada y cada vez se ven más sólidos. El equipo de Texas también estará ansioso por ganar y consolidarse como uno de los favoritos al Super Bowl por la Nacional.

Minnesota, Philadelphia, Buffalo, y Pittsburg tienen una mala racha que les urge terminar. Para hacerlo tienen que tomar las cosas con calma e ir de una jugada a la vez.