CIUDAD DE MÉXICO.-La receta para triunfar es suya.
Con 13 preseas olímpicas ganadas desde Seúl 88 (seis en su etapa de exhibición y siete como deporte oficial), el taekwondo mexicano es uno de los deportes que más gloria le ha dado al País, por lo que varias disciplinas bien podrían seguir su ejemplo.

La mentalidad es el primer factor que distingue a quienes compiten en este deporte.

“No es llegar al quinto partido, aquí es ser campeón olímpico, es ser el mejor del mundo, entonces no nos quedamos con esa mentalidad cortita donde es ‘si llego al quinto partido, ya la hice’ o ‘si soy profesional, debuto en Primera División, ya soy’.

“Nuestros niños y jóvenes ven una aspiración, el que tienen mexicanos campeones olímpicos, medallistas olímpicos que van a aspirar a eso”, afirmó Guillermo Pérez, medalla de oro en Beijing 2008.

Por esa razón, los resultados obtenidos comprometen a las nuevas generaciones a continuar por ese camino.

“Cuando vamos a unos Juegos Olímpicos sabemos que tenemos esa responsabilidad, que en cada cuatro años el taekwondo ha tenido resultados y buscamos siempre repetirlo”, comentó María Espinoza, ganadora de tres preseas.

Para Williams Córdova, oro en Barcelona 92, las características propias del taekwondo como arte marcial crean una diferencia.

“La parte deportiva, basada en esa formación marcial, es lo que hace que el taekwondo sea un deporte de éxito: las jerarquías, el respeto, la disciplina y la entrega con pasión”, aseguró.

Finalmente, otro aspecto importante es que se han sabido aprovechar las cualidades innatas de los mexicanos.

“México es un País que siempre ha destacado en los deportes de contacto como en el box, en el karate en su tiempo, como en el taekwondo, entonces eso lo trae el mexicano y hay que aprovecharlo”, dijo el ganador del bronce en Seúl 88, Enrique Torroella.