Aprecia los esfuerzos alemanes para acabar con el grupo Estado Islámico

Washington DC, EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que la inmigración es un privilegio, y no un derecho, e insistió en que la protección de los ciudadanos de su país debe ser una prioridad de seguridad nacional.
“Debemos proteger a nuestros ciudadanos de aquellos que buscan propagar el terrorismo, extremismo y violencia dentro de nuestras fronteras. La inmigración es un privilegio, no un derecho, y la seguridad de nuestros ciudadanos siempre debe ser primero”, afirmó en una rueda de prensa en la Casa Blanca junto a la Canciller alemana, Angela Merkel.
El republicano manifestó que coincidió con Merkel en la prioridad de proteger a los ciudadanos de sus respectivas naciones y en que la seguridad migratoria es seguridad nacional.
El estadounidense fue cuestionado por sus medidas en materia de comercio exterior tras llegar a la Casa Blanca y negó ser un político aislacionista y dijo que, al contrario, es un comerciante justo.
“No creo que el aislacionismo sea una buena política, pero sí en políticas comerciales justas”, respondió Trump.
Así, el Mandatario rechazó dicha apreciación e insistió en que sus posturas responden a la necesidad de que su país deje de ser tratado de manera injusta en la escena internacional.
El Presidente estadounidense comenzó la comparecencia conjunta reiterando su compromiso con la OTAN y la necesidad de que todos los Estados miembros paguen su parte.
Trump agradeció el papel de Alemania en la guerra en Afganistán y el liderazgo de Merkel para resolver el conflicto en Ucrania.
“Nuestros dos países deben seguir trabajando juntos para combatir el terrorismo radical islámico y derrotar a EI”, declaró el Mandatario.
“Los ciudadanos de nuestros países deben ser la prioridad”, añadió.