Fue la esposa del hoy occiso quien lo encontró flotando boca abajo y pidió ayuda a los trabajadores del lugar

EJIDO PRIMERO DE MAYO, MPO. DE ESCOBEDO.- Un octagenario, originario de Nueva Rosita, perdió la vida dentro de un cuarto del paraje conocido como Baños Termales, presuntamente víctima de un infarto.
Fue al filo de las 19:00 horas de ayer cuando en los números de emergencia ingresó el reporte de una persona inconsciente en el interior de uno de los baños conectados a la corriente de aguas azufrosas, de manera inmediata personal médico del Sector Salud y paramédicos de Cruz Roja llegaron al paraje localizado a orillas de la carretera estatal 34, libramiento que conecta la Estación Hermanas con el municipio de San Buenaventura.
Al llegar al lugar, los cuerpos de rescate solo confirmaron el deceso de un hombre de la tercera edad que se encontraba tirado afuera de uno de los cuartos.
El hoy occiso fue identificado como Ricardo Neávez Meza, quien contaba con 83 años de edad y tenía su domicilio sobre la calle Acuña, número 97, de la colonia Nuevo León, en Nueva Rosita.
Su esposa, Ana María Ramos de Neávez de 82 años de edad, informó a las autoridades tanto municipales como de la Policía Investigadora del Estado, que provenían de la ciudad de Monclova cuando su marido quiso detenerse para bañarse.
Agregó que su esposo se metió solo al cuarto y tras varios minutos entró, descubriendo el cuerpo inerte de don Ricardo, flotando boca abajo.
La mujer manifestó que solicitó el apoyo de los trabajadores del lugar, quienes la ayudaron a sacar a su marido pero ya era demasiado tarde.
Tras confirmarse el deceso del octagenario, los investigadores se encargaron de realizar las diligencias correspondientes y solicitaron el apoyo del personal de Servicios Periciales para que fijaran la escena y recolectaran la evidencia.
Posteriormente, el cuerpo del octagenario fue trasladado al anfiteatro en donde sería sometido a la necropsia de ley correspondiente, para determinar si efectivamente fue un infarto lo que acabó con su existencia.

LOS HECHOS

> Ana María Ramos de Neávez de 82 años de edad, informó a las autoridades tanto municipales como de la Policía Investigadora del Estado, que provenían de la ciudad de Monclova cuando su marido quiso detenerse para bañarse. Agregó que su esposo se metió solo al cuarto y tras varios minutos entró, descubriendo el cuerpo inerte de don Ricardo, flotando boca abajo.