SAN BUENAVENTURA, COAH.- Víctima de una hemorragia interna en el estómago que lo mantuvo postrado en cama por varios días, la mañana de ayer falleció José Iracheta, mejor conocido como “Josesón el Grande”.

Personaje singular conocido por todos los sambonenses, amigo de los niños y enemigo de los adultos cuando le negaban el refresco, coca que siempre pedía, pero siempre tranquilo y saludador.

Temprano por las mañanas se le veía caminar por las calles con su eterna sonrisa dibujada en el rostro, su lento andar le permitía disfrutar de las escenas propias de un pueblo pequeño en donde todos se conocen y ayudan entre sí.

“Josesón El Grande” era de esos clásicos personajes que no pasaban desapercibidos por nadie, su presencia siempre decía algo y por lo general bueno, se le veía en todos lados incluso en los funerales a los que acudía hasta que se enterraba al muerto, es decir que iba al panteón bien fuera a pie o de raid pero el caso es que llegaba y a tiempo para despedir al difunto.

Ni que decir de las fiestas a las que sin ser invitado no se perdía ninguna, de ahí que era muy conocido por todos y en dondequiera se le apreciaba.

Le gustaba servir y ver que las cosas estuvieran bien y en condiciones agradables por ese motivo le daba por recoger la basura que se encontraba en la calle y regañaba cuando en mala hora se topaba con algún irresponsable que aventaba sus desechos a la calle.

Incluso era tan acomedido que en ocasiones la hacía de tránsito para ayudar a los guardianes municipales con el tráfico vehicular, los choferes por supuesto no le decían nada. ¿Para qué? Todos sabían que obraba de buena fe y eso estaba comprobado.

Hace varios días que “Josesón El Grande” fue encamado en el hospital Amparo Pape, como resultado de una hemorragia interna, las redes sociales se llenaron de buenos deseos, los donadores se ofrecieron a apoyar y de hecho lo hicieron de corazón, pero las horas del ilustre personaje estaban contadas.

Ayer, José Iracheta, “Josesón El Grande” partió de este mundo, dejó un legado de amistad, su sonrisa será recordada por todos los que le conocieron que fueron muchos, pero sobre todo su vida se convirtió en leyenda que quedará en la mente de todos los que en determinado momento tuvieron la oportunidad de convivir con él.

Sus restos son velados en la funeraria de la Asociación de Pensionados del IMSS y la misa a las cuatro de la tarde en la Parroquia del Santo Patrono de San Buenaventura para despedirlo en el Panteón Municipal Del Refugio.

‘Josesón el grande’

Josesón El Grande era de esos clásicos personajes que no pasaban desapercibidos por nadie, su presencia siempre decía algo y por lo general bueno, se le veía en todos lados incluso en los funerales a los que acudía hasta que se enterraba al muerto, es decir que iba al panteón bien fuera a pie o de raid pero el caso es que llegaba y a tiempo para despedir al difunto.