Mauricio Martínez dice que para él no es importante el monto económico, sino saber que fue parte de la historia de Pixar.

La música se convirtió en parte de su vida incluso desde antes de nacer. A sus 45 años, Mauricio Martínez cuenta que proviene de una familia de músicos veracruzanos para los que vivir de la música es una realidad y no un sueño. Coco cambió la vida de Mauricio, quien invitado por sus alumnos integrantes del grupo versátil “Los Príncipes”, participó en el casting para ser parte de la banda sonora de la película de Disney que impactó a los mexicanos por la manera en la que refleja parte de la cultura mexicana en el Día de Muertos.

Sin embargo, por participar, únicamente le pagaron tres mil pesos, aunque eso no es algo que al músico mexicano le cause escozor; al contrario, le provoca orgullo que un poco de su trabajo pueda ser escuchado por millones de personas a través de la oportunidad que le dio Pixar de ser parte de la cinta.

Mauricio no piensa en si su trabajo fue mal remunerado o si los extranjeros se aprovechan siempre de la ingenuidad del mexicano para cobrar muy poco por una colaboración. A él le viene bien saber que, en algún momento de la cinta, se escucha no sólo su guitarra, sino también la de “Los Príncipes”.

Este conjunto en el que participan cinco personas (de las cuales sólo tres saben leer partituras, incluido Mauricio), fue contactado por Pixar a través de Simón Hernández, exalumno de la Escuela de Artes de la Universidad Autónoma del Estado. No les dijeron el nombre del proyecto, incluso, pensaban que sería algo menos comercial.

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