Los hijos de María Altagracia pasaron un día terrible, no solo pasaron por el dolor de la partida de su madre, si no también de encontrar el cuerpo de otra mujer en su ataúd y no saber en donde está.

María enfermó en el año 2017 y los médicos revelaron que quedaban solo algunos meses de vida para la mujer. Sus hijos prepararon el funeral, pero no estaban preparados para el horrible momento de ver a otra mujer en su lugar, les enviaron el cuerpo equivocado en el ataúd.

Los diez hijos de María comenzaron a prepararlo todo, ante el anuncio de su próxima partida, pero aseguran no estaban preparados para un error y falta de respeto hacia su madre de ese tipo, fue aún más doloroso.

Nuestra madre fue una guerrera. Nosotros somos de una loma de Salzedo y esa señora trabajó mucho machete, cogió mucho café, amarró mucho tabaco, relató su hijo Miguel al programa de televisión Aquí y ahora.

Eneris, una de las hijas de María, pensó en que su madre se viera hermosa y decidió comprarle un vestido morado, después contrataron a una famosa funeraria de Manhattan para que se hiciera cargo de los servicios funerarios.

La molestia de los familiares comenzó cuando el ataúd no llegaba, la hora prevista era a las 16:00 horas y fue hasta las 18:30 horas que un camión llegó con cuatro ataúdes. Bajaron el ataúd color blanco y lo colocaron en el centro de la capilla.

Cuando veo el vestido y al ver la caja yo pienso que es mi madre, pero cuando termino de alzarla y veo la cara, digo: ‘No, esta no es mi madre’. Había otra señora, recordó Miguel.

A la funeraria le fue pedida una explicación, a lo que argumentaron que la administradora tuvo un día muy estresante e incluso terminó hospitalizada.

Nadie sabe decirme donde está mi madre.

Posteriormente, le informaron que el cuerpo de su madre se encontraba en otra funeraria, al ir a buscarla, Miguel pasó otro desafortunado momento. En el sótano del lugar estaba su madre, totalmente desnuda.

“Yo la dejé bien bonita y eso es lo que yo tenía en la mente, que la iba a encontrar así mismo”.

A mi madre me la mataron dos veces, lo único que sentí fue que vivimos una película de horror.