ORQUESTA EMBAJADORES, ÍCONO DE SAN BUENA

Cuatro generaciones de músicos han conquistado corazones y traspasado fronteras

SAN BUENAVENTURA, COAH.- Una parte importante de la historia de esta ciudad es la orquesta Embajadores fundada en el año de 1945 por Manuel Romo Flores, justo en la posguerra, este hombre tuvo la visión de motivar, invitar a su familia y amigos a formar parte de lo que por mucho años fue uno de los grupos orquestales más famosos del norte de la República.
Él fue el iniciador y hoy después de cuatro generaciones que han pasado por sus filas tocando temas de moda, la orquesta ya no existe, sin embargo, las raíces fuertes que se formaron dejaron un legado a los jóvenes nietos, bisnietos y amigos de la familia Romo que hoy conforman la tambora Embajadores de los Romo.
Su fundador Manuel Romo Flores nació en esta ciudad el 18 de enero de 1925, sus padres fueron Raymundo Romo y Guadalupe Flores, ocupaba en segundo lugar de una familia de once hermanos, Raymundo, Elia, Rosa, Rubén Consuelo, Victoria, María Elena, Bertha, Esperanza y Juanita.
Manuel cursó sus estudios primarios en la escuela Ignacio Zaragoza y una vez que finalizó se dedicó a cuidar un estanquillo en la plazuela Valenzuela.
Contrajo matrimonio con Lilia Vázquez con quien procreó cinco hijos: Manuel de Jesús, César Humberto, José Rubén, Luis Ángel y Alberto.
Fue en 1945 cuando sus sueños se cristalizaron al recibir un préstamo de la Unión Mercantil de San Buena cuyo presidente don Abel Ayala al ver la entrega y sentimiento que mostraba al interpretar las melodías no dudó en apoyarlo y fue de esta forma que una vez reunidos los músicos se enfocó en conseguir los instrumentos naciendo de esta manera la famosa orquesta Embajadores.
Preocupado por estar siempre en el gusto de la gente, don Manuel gestionaba las partituras de la música bien sea boleros, valses o danzones a las compañías disqueras con sede en la Ciudad de México quienes se las enviaban y en las que trabajaba para adaptarlas al cuadro musical que tenía a su cargo y después ejecutarlas en los eventos, bien fuera sociales o de carácter privado.
Fue en 1944 cuando Manuel, Rubén y Raymundo los iniciadores de la orquesta quienes fundaron la academia de solfeo y mucha gente acudió a estudiar, sin embargo, pocos fueron los que terminaron pero eso sirvió de mucho porque aprendieron además de solfeo a leer las partituras y eso sirvió para que la orquesta se fusionara con bonitas melodías que fueron del agrado de todos.
Muchas fueron las vivencias tenidas en todos estos años siendo la más relevante las amistades que con el paso de los años cultivaron en la región que los llevó a guardar anécdotas que marcaron su vida para siempre
Édgar Romo, uno de los descendientes platica que en una ocasión al terminar su presentación en Congregación Rodríguez se disponían a regresar pero la vagoneta donde se transportaban no arrancó, y eso los puso en serios aprietos porque tenían una presentación en San Buena sin embargo entre los presentes hubo quien no solo se ofreció a prestarles una camioneta para que se trasladaran, sino que les ayudó con los instrumentos.
Los integrantes originales eran Alfredo Luna, Manuel Romo, Raymundo Romo, Rubén Romo, Librado Vielmas, Ramiro Flores, Marcial González y Luis Ángel, quienes ejecutaban cuatro saxofones, tres trompetas, una batería, un tololoche y una guitarra.
Es Luis Ángel el único sobreviviente de la orquesta, hijo del fundador Manuel Romo muestra orgulloso las fotos que a lo largo de cincuenta años se fueron tomando en distintos eventos donde se destaca la tradicional presentación en los desfiles cívicos al ir al frente de los contingentes.
La orquesta fue decayendo poco a poco justo cuando iban muriendo los integrantes, pero para entonces las generaciones de los jóvenes se preparaban aprendiendo a tocar los instrumentos como la trompeta y el saxofón, pero estos enfocaron su atención en la creación de la tambora a la que curiosamente el único que queda de los originales es contratado por los jóvenes sus hijos y sobrinos para que les ayude a amenizar los eventos a los que son contratados.
En tono de broma dice Luis Ángel, “ya nos cansamos, ya nos pegan las desveladas, pero es normal porque a la edad de 65 años que tengo no aguantamos tan fácilmente, sin embargo, las veces que me hablen son las mismas que acudiré porque para mí la música me da vitalidad, me hace sentir joven, es una terapia y con mucha energía”.
Agrega que la piquita de la música lo trae en la sangre al igual que su familia, eso es amor y eso se lo hace saber a sus muchachos a quienes les dice que el dinero viene después siempre y cuando le echen ganas.
Otro de los integrantes de lo que fue la orquesta Embajadores es César Romo quien desde los doce años se integró a la música, siendo 58 años los que se ha dedicado a la música, primero dominando los ritmos, después ejecutó el saxofón y finalmente cantante su especialidad son los boleros.
Hoy día la orquesta Embajadores ya no existe pero el recuerdo de su larga trayectoria permanece en el corazón de muchos sambonenses y habitantes de la región no solo del estado de Coahuila sino del norte del País, su legado continúa ahora en sus nietos y amigos de quien fuera el fundador Manuel Romo, ahora ellos alegran y amenizan los eventos con su tamborazo Embajadores de los Romo que esperan dure muchos años más.