Padre soltero y ademas ’luchon’

Miguel Ángel, es un padre joven que de día labora y de noche vela por sus pequeños.

Una lucha difícil en la vida es sin duda criar a hijos sin padre, pero aún más complicada es la situación cuando la madre se aleja del núcleo familiar y el padre se responsabiliza de los hijos, de la casa, de las tareas de una mujer, que es irremplazable para los primogénitos.

Desde hace un año la situación de una familia monclovense no es la misma, la debilidad ante la ausencia del núcleo familiar ha creado momentos de dolor en tres hombres, Miguel Ángel Moreno y sus hijos Ángel y Yahir.

Fue un final drástico y doloroso para todos los integrantes de la familia, después de 16 años de matrimonio, la relación entre marido y mujer se volvió cada vez más distante hasta que desapareció cualquier lazo de amor o cariño, lo que un día era amor y alegría se volvió tristeza y debilidad.

Al irse la ama de casa de su estatus, los pequeños de 15 y 13 años decidieron quedarse junto a su padre, un hombre ejemplar dedicado a su trabajo y su hogar.

Fueron momentos difíciles, sobre todo en cuestión sentimental para Miguel Ángel, esto repercutió a sus dos hijos que en todo momento se negaron a vivir junto a la que destruyó su familia, su vivienda, su felicidad.

Fueron alrededor de dos meses que perduró el dolor fuertemente en los tres varones, que solo soportaron la carga del abandono con su misma compañía.

Con apoyo psicológico de una especialista supieron sobresalir de la etapa más complicada, el duelo de una pérdida por alejamiento de quien los procreó, quien les diera la vida.

Aún y cuando ambos hijos están en la etapa de la plena rebeldía, en apoyo a su padre, se han aferrado a seguir por el camino del bien, estudiando y respetando las reglas de la casa.

El camino no ha sido fácil, Miguel Ángel ha pasado momentos de debilidad, pero la comunicación con sus hijos en el poco tiempo libre que tiene fuera de su trabajo ha reforzado la unión familiar, que incluso está aún más reforzada de cuando la madre estaba dentro del núcleo. Miguel Ángel, es un padre joven que de día labora y de noche vela por sus pequeños, que aunque ya están en la etapa de adolescencia y juventud siguen siendo sus bebés, todo su universo.

Pasa el tiempo dando ánimos a Ángel y Yahir, dice constantemente que aún y cuando no está su madre con ellos, lo tienen a él  y mientras ellos respondan favorablemente en estudios y buenas conductas su padre nunca les va a fallar.

“Siempre tiene que estar al pendiente uno de ellos, Angelito a veces se sale con sus amigos y le doy la confianza, pero siempre le estoy hablando, desde aquí desde mi trabajo los estoy checando siempre, es bien difícil pero yo mismo siempre pido a Dios que me ayude a salir adelante, es muy difícil por la etapa de la adolescencia en la que están ellos, siempre he pensado que Dios me ayuda en todo momento y con su ayuda salgo adelante, de repente me caigo pero me levanto solo, si ellos me ven así se sentirán peor, ellos están muy dañados pero si ellos me ven aí estarán peor”.

Por la mente del padre nunca estuvo la idea de fracasar en el matrimonio donde procreo a sus dos hijos, pese a la situación, no culpa a la madre que ahora esta alejada en todo aspecto de la familia.
Ante la realidad de las cosas, se tiene la confianza de que los jóvenes terminen sus estudios a nivel profesional, una y otra vez Miguel Ángel insiste en que su única obligación es cumplir con su educación, en alguna actividad deportiva y si ellos quieren un trabajo, lo pueden tener siempre y cuando no los aleje de sus actividades escolares.

“Siempre le pido a Dios por ellos y le echo muchas ganas, sinceramente confio en que ellos salgan adelante, si empiezan a desviarse o algo, para eso estaré yo, para corregirlos en el camino malo, Ángel acaba de cumplir 13 años y Yahir 15, son mi todo”.