“Papi trabaja en el cielo con Dios”

Marco Antonio González, asesinado a manos de “Lacho”, dejó un gran hueco en  su familia, quien hoy Día del Padre lo recuerdan con mucho amor.

FRONTERA COAH-. “Mi papi no podrá venir al festejo del día del padre  porque está en el cielo trabajando con Dios”,  le dijo Dianita a su maestra en el jardín de niños, aún así llevó la fotografía con su padre para hacerle un regalo.

Para la familia ha sido difícil asimilar la muerte de Marco Antonio González  Soto, quien falleció en manos de Horacio Romero Bustamante “Lacho”,  más en este Día del Padre que por primera vez no estará  físicamente.

Hilda de 14 años, Marco de 12, Diana y Katia de 4 y 3 años de edad extrañan a su padre, pero tienen la fortaleza de su madre Diana Lizbeth Hernández Martínez, quien día a día se esfuerza por intentar remplazar el amor y cariño de su padre.

Ni el amor de su madre multiplicado  al cien, ni el cariño de sus dos abuelos  podrán remplazar  el cariño, el amor y la ausencia que dejó su padre, ese al que dicen que fue el mejor papá del mundo, quien enseñó a sus hijos  a ser humildes, ayudar a quien necesita y valores como el respeto y la responsabilidad.

Diana Hernández señaló que en esta fecha siempre se reunía toda la familia para celebrar, el buen humor de su marido no podía faltar, aunque está consciente de que será un día difícil, más para ella, dijo que pasarán el día recordando el papel que Marco Antonio desempeñó, el mejor papá para sus cuatro hijos.

Siempre jugaba con sus hijos,  les celebraba todas las fechas importantes, cumpleaños, día del niño  y el simple hecho de estar vivo era motivo para celebrar.

“La última vez que convivimos, mi esposo le preguntó ¿qué festejábamos? Marco contestó pues que estamos vivimos”, señaló Esperanza Soto madre del fallecido.

Le gustaba mucho reunirse con su familia, sus hijos, su esposa, sus padres, sus hermanos, hacía  pollo dorado, elotes o lo que fuera, el objetivo era pasar un momento agradable, esas cosas que él  hacía y que hoy extrañarán.

Su hija Katia la más pequeña era a la que más consentía, a ella le encantaban los elotes que hacía su papá.
“Ahora me pregunta a cada rato, ¿mami ahora quien me va hacer los elotes que me hacía mi papi?”, señala llorando Diana Lizbeth Hernández Martínez.

El asesino de Marco Antonio trató de manchar su imagen, diciendo que minutos antes de matarlo este le confesó que tenía otra mujer, la viuda mencionó que eso  es mentira, jamás hubo infidelidad, Marco siempre la respetó a ella y sus hijos.

En abril estarían cumpliendo  15 años de casados y tal y como lo prometieron “hasta que la muerte los separe”, Diana Hernández dice que ella seguirá amándolo hasta el último día de su vida.

“Nos presentó una tía en una tienda y ahí empezó, me gustó la forma  en la que era, cuando andaba enojado era rarísimo, pero era muy alegre, le gustaba  toda la música pero no sabía bailar”, recordó su esposa.

Le pidieron que aprendiera a bailar porque su hija mayor cumpliría 15 años y pensaban hacerle su fiesta, aunque muchas veces intentó, nunca logró bailar, momentos alegres en donde la carcajada y hasta las lágrimas se hicieron presentes.

Hilda y Marco Antonio de 15 y 12 años  están por graduarse de la secundaria y primaria, la graduación de ambos es el mismo día y a la misma hora,  solo está su madre para acompañarlos, aunque sea un ratito  y un ratito.

“Eso es lo más fuerte, mis hijos ya no  querían graduación, porque decían que no es lo mismo sin su papá, pero ya los convencieron sus padrinos”, comentó.

Marco Antonio es el segundo de sus cuatro hijos, a raíz de la muerte de su padre se volvió callado, incluso le molesta que se toque el tema de Lacho y de su padre, era el más apegado, tal vez por ser el único varón.

Integrantes de la familia querían acercarse a él y este se negaba, en el cementerio se descontroló, no quería despegarse del ataúd en donde estaba su padre  y cuando llegó la  hora de sepultarlo, el pequeño  se quería aventar.

Las más pequeñas  disfrutaron mucho a sus padres,  la más pequeña Katia de tan solo 3 años dice que no quiere ingresar al kínder porque su  padre no la llevará como lo hizo con Diana.

Difícil asimilar su muerte
– Marco Antonio González  Soto murió en manos de Horacio Romero Bustamante “Lacho”.
– Sus hijos extrañan a quien fue el mejor papá del mundo. Les enseñó a ser humildes, ayudar a quien necesita y valores como el respeto y la responsabilidad.
– Hilda de 14 años, Marco de 12, Diana y Katia de 4 y 3 años de edad extrañan a su padre.