“Papi ya no me pegues”

La defensa de Roberto Guadalupe Lerma, “el pelón”, denunció que sufrió tortura de los policías

“Papi ya no me pegues por favor”, fueron las últimas palabras del pequeño José Luis antes de morir víctima de los golpes que le propinó su padrastro Roberto Guadalupe Lerma Varela, alias “El pelón”.
Según el dictamen médico, el niño presentaba entre 80 y 100 golpes en los glúteos, piernas, rodillas, cara, cabeza, mejilla, codo, mano derecha, abdomen, además le reventó el oído.
Ayer a las nueve de la mañana se celebró la audiencia inicial en la sala Uno del Centro de Justicia Penal de Frontera, en el proceso contra “El Pelón” acusado por el delito de homicidio calificado con premeditación, ventaja, ensañamiento y traición.
De acuerdo al expediente 520/2017, a las 10 de la noche del 24 de septiembre, la pareja y dos niños departían en una fiesta en la calle Libertad 345 de la colonia 21 de Marzo.
A lo largo de la tarde, el pequeño José Luis hizo sus necesidades fisiológicas en el pantalón, lo que generó la molestia de su padrastro quien lo cacheteó delante de la gente.
“No llore hijo de su pinche mad…” expresó al abofetearlo, mientras que su madre Rosa Cárdenas Ruiz no hizo nada por impedirlo.

La pareja regresó a su hogar ubicado en la calle 20 de Noviembre de la colonia Libertad, donde siguieron las agresiones al niño que no se quería bañar.
“Le voy pegar a Junior no se va a andar cagan…. donde le dé la gana” recriminó Roberto Lerma, antes de ordenarle al niño que se acostara en un sillón para pegarle.
Según las declaraciones, el asesino tomó una rama de un árbol de aproximadamente 2.5 pulgadas de ancho y comenzó a golpearlo frente a su hermano menor y su madre, quien no hizo nada por evitarlo.
“Ya papi no me pegues por favor” fueron sus últimas palabras antes de quedar inconsciente y a los pocos minutos morir víctima de los golpes.
Aunque su madre y su padrastro lo llevaron a la clínica ocho del Seguro Social, llegó muerto.
Dentro de los testigos se encuentran Rosa Cárdenas, Magda Ruiz, Daniel Sánchez, Lauro Martínez, así como Miguel Pérez que atestiguaron contra el acusado, principalmente que era una persona violenta.
Las causas de la muerte son shock hipovolémico severo, es decir murió desangrado a consecuencia de las lesiones en diferentes partes del cuerpo.

ALEGA DEFENSA TORTUTA
La defensa legal del acusado integrada por dos abogados de oficio, argumentaron que su cliente fue víctima de tortura por parte de elementos policíacos, por lo que se ordenó iniciar una investigación.
El acusado solicitó al Juez la duplicidad del término por un período de 144 horas para aportar pruebas que presuntamente demostrarán su inocencia, por lo que se retomará la audiencia el próximo tres de octubre.
Al considerarse un delito grave, el Juez decretó prisión preventiva para el acusado en las celdas del penal provisional hasta que se retomen las audiencias en su contra y pueda decretarse el auto de vinculación a proceso.