Pide limosna en vías del tren

Tuvo tres hijos, hoy ellos se olvidaron de sus padres

El “tacos tacos”
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FRONTERA COAH .- Acompañado de un bastón y un sombrero junto a las vías del ferrocarril, “El tacos tacos”, un hombre de la tercera edad pide limosna para poder sostener a su amada esposa luego de que sus hijos se olvidaran de ellos.

Don Erasmo Vélez Pacheco de 60 años de edad que a duras penas puede dar paso con su bastón luego de un desgarre en el nervio ciático, pide al menos cincuenta centavos sobre el libramiento Carlos Salinas de Gortari cerca de las vías del tren.

Pide aunque sea 50 centavos.

“No me da miedo estar aquí en el cruce, y aunque el espacio es pequeño entre los carros que van y vienen, mi miedo es llegar con mi señora sin un peso” comentó.

El hoombre narró que debido a que nunca terminó la primaria, su oficio era vendedor de tacos de la olla, desde Castaños hasta Cuatro Ciénegas pedaleando una bicicleta con dos ollas, pues su mayor motor era su familia.

El “tacos tacos” así lo conocían en la región, quien dice ser reconocido por sus ricos tacos de tortilla que era de maíz recién molido y una salsa verde que su esposa cocinaba que dejaba a todos llorando de enchilados.

Fuerte dolor en el nervio ciático.

“Yo trabajo para mi esposa” eso dijo, don Erasmo, recordando que tiene más de 40 años casado con su amada María del Carmen Sánchez con quien procreó a tres varones, quienes se fueron del estado y no han sabido de ellos.

Dijo que ahora sin estudios y sin oficio debe seguir llevando el pan a la pequeña mesa que tiene, esperando poder recibir alguna ayuda del gobierno que parece no llegar.

“El Alcalde de Monclova fue hasta mi casa de madera que tengo en la colonia Zapata en la calle 18, y me dijo ayúdeme a ganar y yo le voy ayudar a levantar este cuartito, pero de block, pero hasta la fecha no a llegando ni un bulto de cemento” comentó.

Todos prometen y no se les ve nada, dijo que esperaba una tarjeta de 60 y más que tampoco llegó.

Finalmente, el “tacos tacos” pidió el apoyo de la comunidad para los tratamientos de su espalda, ya que no cuenta con un seguro y los medicamentos son difíciles de comprar.

Indico que cualquier apoyo aunque sea una sopa de fideo se la pueden dejar a su esposa en la calle 18 aunque su pequeño hogar no cuenta con número, pero es fácil de identificar, es un cuarto pequeño de madera.