Reencuentra a su hermano y muere

A penas el 21 de noviembre pasado pudo ver a su hermano después de años de separación

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Pareciera que Doña Amelia Gil solo esperaba reencontrarse con su hermano para morir en paz. En el mes de noviembre Periódico La Voz dio a conocer la historia de dos hermanos que fueron separados de pequeños cuando su madre los regaló y luego de 68 años se contactaron, todo gracias a las redes sociales, pero hoy, lamentablemente la muerte los volvió a separar.

Amelia Gil tenía 7 años cuando la separaron de su hermano Isidro Gil quien tenía 5 años, aunque fueron separados muy pequeños, siempre estuvieron juntos en mente y corazón.

Pero hoy, la muerte los separa dejando un profundo dolor en Isidro Gil quien viajó desde Chihuahua para darle el último adiós a su hermana quien murió a consecuencia de una embolia, agradecido porque Dios le dio la dicha de encontrarla y pasar algunos días a su lado.

Fue el pasado 21 de noviembre en el municipio de Frontera cuando se dieron ese fuerte abrazo que les hizo vibrar hasta lo más profundo de su corazón, ahí dieron a conocer su historia triste con final feliz.

Amelia fue una mujer fuerte, aunque la vida le dio muchos golpes siempre salió adelante y aunque no tuvo una madre, una familia en quien apoyarse cuando era joven, Dios le multiplicó todo ese amor que desde muy chiquita le faltó y es que a lado de su esposo hizo una gran familia de 10 hijos, muchos nietos, bisnietos y familia política que hoy lloran su muerte.

Amelia vivió parte de su vida en las labores domésticas, lavaba, planchaba, sacudía, preparaba alimentos, hasta que conoció a Elisa, su amiga que le presentó un hermano, Santiago de la Cruz en un baile que se realizó en salón Leona Vicario, fue entonces cuando conoció el amor, pues al mes y medio se casaron.

“El me dio mucho, yo no tenía nada, me dio mis hijos, un hogar, una familia, una buena vida, todo lo que yo soy, él me lo dio, lo quise mucho”, mencionaba en aquel entonces Doña Amelia.

Siempre tuvo en su mente a su hermano Gil y él también, gracias a una nieta logró encontrarlo pues la nieta publicó en Facebook la historia de su abuela y afortunadamente llegó hasta Gil e hicieron todo por volverse a ver.

Por fin Isidro y Amelia estaban cerca, se vieron y se abrazaron como si nunca se hubiera separado, lloraron a más no poder, porque a pesar de la distancia, siempre se pensaban uno al otro.

Con su testimonio, los hermanos Gil quisieron dar un mensaje pues casos como el de ellos hay muchos en todo el mundo, por lo que mencionaron que nunca hay que perder  la esperanza de encontrar a su familia, porque suceden milagros como el de ellos.