Relatos de un juicio: ¡Papi, ya no me pegues!

Fueron las últimas palabras de Josecito pidiendo clemencia mientras era asesinado a golpes por su padrastro

28 años de cárcel será la condena que purgue el padrastro que asesinó al niño de 3 años en Castaños.

¡“Ya no papá”!, ¡”Ya no papito”! fueron las últimas palabras que pronunció Josecito (N) de tres años de edad que perdió la vida tras los arteros golpes que le propinó su padrastro, solo porque defecó en sus ropa.
Entre 80 a 100 golpes recibió el menor con una rama de mezquite que Roberto Guadalupe (L) su padrastro, utilizaba para apalear nogales, una rama que medía 92 centímetros de largo y 2.5 centímetros de ancho.
Los hechos que se registraron la madrugada del 25 de septiembre del año 2016 en la Colonia Libertad de Castaños conmocionaron a toda la sociedad.
De acuerdo al expediente que obra referente al tema en el Ministerio Público, el ahora sentenciado Roberto Guadalupe (L) asesinó a su hijastro.
En el mes de marzo del 2016, Roberto Guadalupe (L) comenzó una relación sentimental con Rosa Angélica (C), la madre de Josecito (n) de tres años de edad y otro menor de dos años, ellos no son hijos de su pareja.
En el mes de marzo ella decidió vivir con él y sus dos pequeños, por lo que formaron su domicilio conyugal en la casa marcada con el número 212 de la calle 20 de Marzo en la Colonia Libertad.

El 24 de Septiembre de ese mismo año, 2016, acudieron a convivir con la hermana de él a una casa de la Colonia 21 de Marzo, también en Castaños, según las indagatorias del Ministerio Público la pareja con los dos hijos de ella llegó a esta convivencia desde las dos de la tarde.
Alrededor a las diez y media de la noche, se percataron que el niño de 3 años había defecado en su ropa, situación que enervó de coraje a Roberto Guadalupe, e incluso éste procedió a darle un baño al menor.
Hasta las doce de la noche aproximadamente la pareja llegó a su domicilio, ya estando ahí, Roberto Guadalupe aún con el coraje encima en contra de su hijastro tomó la rama y con ella en mano ordenó a Josecito que se recostara boca abajo en un sillón para darle su castigo por haberse defecado en los pantalones.
El menor obedeció y éste comenzó a propinarle de golpes que a la postre, le quitaron la vida; de acuerdo al reporte médico, Josecito recibió entre 80 a 100 golpes, que abarcaron desde los glúteos, los costados, las piernas, la frente, la cabeza, ambos pabellones auditivos, hombro izquierdo, brazo izquierdo, mano izquierda, muñeca de la mano derecha, costado izquierdo, abdomen y boca, entre muchos otros más.

La madre del menor, Rosa Angélica (C) ahí presente al momento en que su pareja golpeaba a su hijo indefenso, hizo un intento para defenderlo, pero de acuerdo a su declaración ante las amenazas de Roberto Guadalupe (L) desistió de continuar pidiendo que lo dejara, pues según ella le advirtió que a ella también la mataría.
“Ya no papito”, le decía Josecito a su verdugo, quien no escuchó las súplicas para que se detuviera y continuó con saña en contra de su pequeña humanidad, la voz del niño se iba apagando conforme pasaba el tiempo y los golpes continuaban.
Alrededor de media hora duró el proceso de golpes, pues una vez que terminó de golpear al niño Roberto lo cargó y lo entregó en brazos de su madre, ella al cargarlo vio que el menor tenía los ojos extraños y respiraba poco, así que le pidió a él llevarlo al médico.
Roberto accedió, salieron los cuatro, (la pareja y los niños) a buscar un taxi, en el camino, él le advirtió a ella que mintiera y sacaron la versión de que un grupo de sicarios había ido a la casa de ellos se llevaron al niño y luego se lo entregaron golpeado, versión que la madre minutos más tarde no pudo sostener.
Llegaron a urgencias de la Clínica 8 del IMSS, médicos y enfermeras recibieron al niño, y a pesar de los esfuerzos de reanimación, un proceso que duró alrededor de 14 minutos, no pudieron hacer más por salvarlo.

Los hechos ocurrieron en una casa pequeña de la Colonia Libertad de Castaños, el 25 de Septiembre del 2016.

El médico en turno, dio la noticia a la madre, quien al escuchar que su hijo murió, ella comenzó a acusar a su pareja de ser el homicida, pese a que se reportó al guardia del hospital que la madre pedía la detención de su pareja, éste huyó del lugar.
De acuerdo al parte médico, del doctor que practicó la necropsia de ley, Josecito recibió múltiples golpes, en la cara, cabeza, frente, rodillas, muslos, antebrazo izquierdo, brazo izquierdo, muñeca izquierda, codo derecho, ambos pabellones auriculares (oídos) abdomen y tórax.
Esa misma noche aproximadamente a las dos de la mañana la madre del menor acudió ante el Ministerio Público a denunciar a su pareja, se hizo la inspección por parte de los peritos alrededor de las tres y media de la mañana y levantaron como indicios la rama como el arma homicida, así también la cubrecama de una de las dos camas que había en la casa, pues ambas mostraban manchas rojizas parecidas a la sangre.
De acuerdo a las pruebas químicas periciales se estableció que efectivamente ambos objetos marcados como indicios contenían sangre tipo ORH positivo; se efectuó una prueba de sangre al cuerpo del menor, era el mismo rango de sangre, con lo que se confirma la sangre era de él.
La causa de la muerte, la estableció el médico legista como shock hipovolémico irreversible secundario a causa de traumatismos contusos que en cantidad fueron entre 80 a cien golpes.

Y se consideró traición, porque a su corta edad y pese al poco tiempo que tenía de conocerlo, Josecito consideraba a su verdugo como su padre, aún sin serlo, pues se denotó que al momento de que lo golpeaba sus últimas palabras fueron “Ya no papito”, así con ésta súplica se le fue apagando su voz.

Una vez que escuchó el juez todo el relato del Ministerio Público, determinó que procede la solicitud de un procedimiento abreviado, con una penalidad acordada que fue de 28 años de cárcel.
Es necesario resaltar que de acuerdo al nuevo código de justicia penal en el estado, la pena máxima son 35 años de prisión, en este caso, el ministerio público en el 2016 formuló los cargos de Homicidio Calificado por haber sido cometido con Ensañamiento, Premeditación, Ventajas y traición, pero tanto el Ensañamiento como la Premeditación son dos términos que se retiraron del nuevo código.
Así que la penalidad de 28 años que recibió Roberto Guadalupe (L) en acuerdo por su abogada defensora con el ministerio público y el asesor jurídico de la víctima indirecta (la madre del menor) fue estimada como Homicidio Calificado con Ventaja y Traición.
Se considera ventaja primero por ser un menor de 14 años, en este caso un niño mucho menor (solo tres años) que estaba imposibilitado para defenderse de los golpes y reaccionar en contra ataque a su victimario.
Con esta condena Roberto Guadalupe que al momento de los hechos tenía 22 años de edad, y la cantidad de 28 años de prisión se estima que salga de la cárcel ya cuando tenga 50 años.