¡REMONTADA!

Tres prórrogas, dos de ellas decididas hasta los penales, el equivalente a un partido más que su próximo rival y aun así Iván Rakitic advierte que les queda gas para pelear por la Copa del Mundo

Todo está listo para que se defina al nuevo Campeón del Mundo en el Estadio de Luzhniki, el próximo 15 de julio, donde Francia se verá las caras en contra de Croacia, en una Final inédita, que promete ser un duelo épico.

La determinación con la que se batieron los croatas los llevó a darle un golpe a la historia, a pegarle 2-1 en tiempos extra al representativo inglés (donde nació este deporte), y alzar la mano como contendientes de Francia el próximo domingo en el Estadio Luzhniki, en la Final de Rusia 2018.
En todos su partidos de ronda nocaut Croacia fue al alargue, como ocurrió este miércoles al reponerse al tempranero gol de Kieran Trippier, un tiro brutal al ángulo izquierdo, que sólo enardeció a los guerreros que igualaron por conducto de Ivan Perisic y que en el tiempo extra podrían de cabeza este Mundial (aún más), con el tanto de Mario Mandzukic.

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Croacia se impuso 2-1 a Inglaterra en juego que se fue a la prórroga.

El futbol no siempre le hace justicia al que mejor trata la pelota, al que más hace por ganar, pero esta vez le dio la merecida recompensa a los balcánicos.
Si algo tuvieron en común los goles croatas fue el ímpetu para ir por cada balón, entendiendo que en un Mundial no hay mañana. Perisic hizo un golazo ganándole la espalda a Trippier y anticipándose a Kyle Walker, para raspar la pelota casi con los tachones del botín izquierdo y batir por fin a Jordan Pickford.
En el segundo tanto, otra vez Perisic (quien minutos antes había reventado la pelota en el poste izquierdo) se impuso por aire a John Stones y habilitó a Mario Mandzukic, cuyo zurdazo al 108′ encaminó la gran sorpresa de este Mundial.
Y eso que al finalizar el primer tiempo extra parecía que Mandzukic ya no continuaría luego del tremendo golpe que se llevó al chocar con el portero Pickford, quien con la rodilla derecha había desviado el esférico.
Esos valientes croatas, muchos de ellos forjados en plena guerra como su emblema Luka Modric, esos que recibían masajes exprés antes del tercer alargue.
Y con tantos kilómetros encima sobrevivieron a la reacción inglesa, equipo joven al que no le bastó con la calidad técnica para regresar a una Final desde 1966, que vio a sus rivales correr hacia una de las cabeceras para entregarse a su gente que hoy atestiguó historia pura.

En la Semifinal del Mundial de Francia, los Galos eliminaron a la que hasta ahora era la mejor versión croata de la historia, la de Davor Sucker. Hoy, la de guerreros como Modric, Iván Rakitic y Perisic (elegido con justa razón como el hombre del juego) retará una vez más a uno de los favoritos, con un partido más encima (90 minutos), pero a los que les corre mucha sangre por las venas, con un corazón que late a mil por hora ante su primera Final de Copa del Mundo.