SAN BUENAVENTURA, COAHUILA.- Un total de 200 lámparas son reparadas mensualmente por el personal de Alumbrado Público a cargo del director Víctor Manuel Vaquera Galván. Es en la mancha urbana donde más se presenta el problema de que las lámparas fallan como resultado de la falta de mantenimiento oportuno.
Al respecto el responsable dijo que la mayoría de las peticiones que hace la población están relacionadas con el alumbrado público, pero han descubierto que muchas lámparas no funcionan porque son destrozadas por vándalos sin quehacer y eso representa una considerable inversión para el Municipio que bien se pudiera aplicar en otras cosas.
Es un problema de nunca acabar porque la gente no respeta los trabajos que hacemos, de ahí que en repetidas ocasiones van los mismos vecinos a quejarse de que las lámparas no prenden en la noche pero se debe a que en tanto unos cuidan otros no lo hacen”, dijo el responsable.
En cuanto a los ejidos, dijo que el problema está igual o peor y sin embargo tienen que atender todas las demandas que les hacen aunque en esa parte de la Ciudad se invierte hasta una semana por comunidad.

Cabe mencionar que son de ocho a diez mil pesos los que semanalmente se gastan en compra de materiales y mantenimiento del alumbrado.