Dijo querer empezar una nueva vida, con los apoyos que le brindaron las personas de corazón.

 

Una vez más se hizo el milagro: “don Beto” ya no pasará fríos ni hambre, ayer una multitud de almas caritativas fueron a su rescate llevándolo a un hogar, con alimentos, medicinas y ropa abrigadora.

Como lo dimos a conocer este jueves, don Roberto “Beto” Maldonado Bernal, hombre de 83 años de edad, se encontraba abandonado, enfermo y sin comer en un humilde cuarto sin ventanas en la calle Padre Larios de la zona Centro.

Este viernes, varios grupos de personas entre ellos nutriólogos, médicos y amas de casa, llegaron al cuartito para brindar apoyo a “don Beto” que se encontraba sufriendo de frío, hambre y enfermedad.

Entre cobertores húmedos, cada vez más congestionado y con una tos con flemas que no paraba, “don Beto” recibió las buenas noticias.

En primera instancia le llevaron alimentos, cobertores y al inspeccionar su vivienda sin ventanas, los voluntarios acordaron rentarle otro cuarto donde no se colara el frío y contara con todos los servicios básicos, para que pase una vida más digna y en condiciones salubres.

La nutrióloga e instructora de Insanity, Sayan Villegas, decidió ofrecer su casa para arropar por algunos días a “don Beto” mientras realizan la mudanza y así poderle ayudar a salir de su enfermedad.

Mientras que el médico Carlos Martínez se ofreció a atender las necesidades del viejecito, mientras otro grupo de personas le consiguen un hogar mejor.

Jairo Salazar, otro de los voluntarios, dijo que él y su familia estaban dispuestos a pagar los primeros dos meses de renta de una casa en buenas condiciones para “don Beto”.

Gracias a la nota publicada en Periódico La Voz y difundida masivamente a través de redes sociales, más personas fueron llegando a la vecindad, como representantes de la frutería

La Hacienda, que garantizaron una despensa semanal.

“Ahora ya no va a tener necesidad de andar pidiendo caridad o trabajar para comprarla”.
Así, “don Beto” agradeció a todos por sus buenos deseos, pues sin conocerle le brindaron un apoyo que nunca recibió, ni de sus siete hijos que gozan de buena economía en los

Estados Unidos, mucho menos de políticos que acudieron a decirle que le apoyarían.

En ese momento salió de su casa, acompañado de su andadera y con apoyo de los presentes, dijo querer empezar una nueva vida, con los apoyos que le brindaron las personas de corazón.

“Me voy a llevar a “don Beto” a mi casa de manera provisional, para que esté en un lugar más cómodo” comento Sayan Villegas quien tiene su domicilio en la calle 6 número 235 en la colonia Obrera.

Esperan que para el próximo día 31 ya “don Beto” esté en su nuevo hogar, con todos sus muebles más necesarios, alimento y ropa limpia.

Solidarios.

Varios grupos de personas entre ellos nutriólogos, médicos y amas de casa, llegaron al cuartito para brindar apoyo a “don Beto”

Representantes de la frutería La Hacienda, que garantizaron una despensa semanal.

La nutrióloga e instructora de Insanity, Sayan Villegas, decidió ofrecer su casa para arropar por algunos días a “don Beto” mientras realizan la mudanza.

El médico Carlos Martínez se ofreció a atender las necesidades del viejecito, mientras otro grupo de personas le consiguen un hogar mejor.

Ahora ya no va a tener necesidad de andar pidiendo caridad o trabajar para comprarla”