Monclova, Coah.-Más que un trabajo, para Fernando Hernández se ha convertido en una tradición, el reparar las figuras de yeso de los niños Dios y otros personajes que las familias monclovenses colocan en los nacimientos durante esta temporada.

De manera empírica, Fernando inició la reparación de las figuras del nacimiento, al reparar las figuras de su hogar, tratando de devolverles de nueva cuenta esa vida que han perdido con el paso de los años.

De oficio albañil y pintor, utilizó los conocimientos que tiene para reparar las piezas con yeso, al saber manejarlo, en donde moldeó y esculpió, en un taller de pintura ubicado en la calle Zaragoza y Allende en la zona Centro de Monclova.

“En mi casa hago trabajos de albañilería, trabajo el yeso, así aprendí de manera empírica, y como sé igualar los colores, ahí me agarré y siempre busco que quede lo más parecido, que se vea natural”.

Comentó que en sí no es un trabajo, más bien dijo es un hobby, es algo que hace con el fin de mantener vivas las tradiciones.

Y es que reparar las piezas representa mantener las tradiciones, preservar el valor sentimental de las figuras, ya que estas han pasado de una generación a otra y así, por lo que adquieren un mayor valor.

Mencionó que actualmente las personas pueden comprar una pieza a un menor precio, pero la gente decide repararlas porque las figuras se las heredaron sus padres, abuelos, o personas muy especiales.

“Las personas se quedan muy contentas al ver su pieza reconstruida, completa y con colores tan vivos, piezas que ya consideraban perdidas, pero que las ven y parecen que son nuevas”.

Reparar una pieza puede llevar desde mediodía hasta un día completo de trabajo, dependiendo qué tan dañado se encuentre, pero señala que siempre busca que el cliente quede contento con el resultado.

Indicó que a lo largo del año recibe piezas para reparar, pero en esta temporada crece la demanda de la gente que empieza a armar sus nacimientos y acuden con el fin de que sus piezas estén en óptimas condiciones.

Actualmente las personas pueden comprar una pieza a un menor precio, pero la gente decide repararlas porque las figuras se las heredaron ya sean sus padres, abuelos, o personas muy especiales”

Fernando Hernández