Restaurante jardín: 70 años de sazón y tradición

”Yo quiero que esto siga, hacer las cosas bien. Ahora tengo a mis hijas que lo trabajan y mi hijo.”

Nuestra ciudad siempre se ha caracterizado por tener un toque especial en su gastronomía. Los monclovenses tienen un gusto peculiar por los tacos, las tortillas, las gringas, el menudo, pozole y toda la comida corrida. Por eso son muy buenos críticos.

Esta vez conoceremos la historia de unos de los lugares más concurridos por los monclovenses desde hace 70 años. Sin duda este restaurante es de tradición familiar desde hace muchas generaciones. Pocas personas hay que no hayan probado los famosos tacos del Antiguo Restaurante Jardín, que en su evolución y transformación ha conservado el peculiar sabor de siempre.

En esta ocasión el propietario Juan Antonio Jiménez Flores, quien tiene ya 82 años, no cuenta sobre los inicios, el cambio de residencia, y anécdotas que él recuerda de aquella bella época.

Inicios de lo que fue el Nuevo Restaurante Jardín

Juan Antonio Jiménez Flores, quien tiene ya 82 años, nos cuenta sobre los inicios, el cambio de residencia, y anécdotas que él recuerda de aquella bella época.

La memoria ya medio me falla; lo que sí es verdad es que tenemos más de 70 años. Entre mi abuela y mi madre iniciaron esto, mi mamá me tenía en el vientre y ya trabajaba. Yo nací en 1933, desde que tengo noción de los tacos y el menudo, desde los 5 o 6 años andaba ya ahí en el restaurante. En ese momento tuve noción de lo que era. Iniciamos en el barrio España, que ahora es colonia Héroes del 47 desde ahí ya estaba la venta de tacos y menudo, luego para ampliarnos nos mudamos a la Plaza Miguel Blanco al principio no había nada, lo más conocido era La Madrileña, una tienda de ricos, ahí estaba en la esquina, enfrente estaba el Colegio Guadalupe Victoria. Allá estuvimos toda la familia trabajando para el negocio. Era muy bonito en aquellos años: La orquesta “La bohemia” “Las tertulias” siempre venían a comer.
En aquella época, todos esperaban en la placita lugar para poder ir a comer al restaurante, porque todo se llenaba, no había lugar, siempre estaba a reventar. Recuerdo que una de nuestras clientas era la señora Julia Cantú de Gil, esposa de Don Juan Gil.
Allá fue donde tomó auge el Restaurante Nuevo Jardín. Durante todo ese tiempo mi madre fue quien se hizo cargo. Ella nació sin una mano, según decían porque le hizo daño a mi bisabuela la luna llena, en ese entonces esa era la creencia. Y con ese problema ella sacó adelante el restaurante y le dio estudio a sus hijos en las mejores Universidades como el Tecnológico de Monterrey. Ahora no estamos muy seguros cuántos años tenga en total el restaurante, me falla la memoria, me acuerdo que el presidente municipal era Don Teódulo Flores Calderón, el que metió el agua potable en Monclova.

El famoso Nuevo Restaurante Jardín

Así lucen las instalaciones actualmente del Antiguo Restaurante Jardín.

Lo que los posicionó como uno de los restaurantes más reconocidos de Monclova
fue el sabor y la receta de los tacos y el menudo. La gente piensa que son tacos a vapor pero no son a vapor, se hacen. Para hacer las tortillas se muele el nixtamal y se echan las tortillas de forma manual, aquí tenemos la primera máquina, es de dos rodillos. En aquella época cuando era mi mamá y mi abuela iniciaron aquel restaurante de los tacos. Ellos compraban las cosas, hasta en el centro empezaron a fabricar todo ahí mismo.
Todo, absolutamente todo lo que se hace aquí, aquí mismo se produce. Se pone a cocer el nixtamal, se muele, se hace la tortilla, la enfriamos y la vamos haciendo tacos.
Como se puede ver en las fotografías, la res así nos la traen y aquí se destaja y todo. Eso fue lo que hizo famosos a los tacos y al menudo.
Por ejemplo, el menudo, tenía que limpiarse, ahora lo venden ya limpio, luego al agua caliente, hacerlo pedazos para que no se pegue, y para darle el punto porque si te pasabas no tenía el mismo sazón.
Actualmente es mi familia la que trabaja aquí. Todos mis hijos, los 7, son 6 mujeres y 1 hombre, mi esposa, hasta mis nietos. Ellos son los que ayudan ahora.

Tacos Tocho

Durante la entrevista Juan Antonio Jiménez Flores, propietario, su esposa María Graciela González Alvarado, y su hija Lupita Jiménez.

Tocho y Mauro que es el borrado el que se dice el rey del taco. A Tocho lo buscaban porque era mesero, los niños siempre iban con él. Porque el cantaba y bailaba con un pandero, le gustaba mucho andar en las fiestas. Y Mauro era el taquero, a él todos lo buscaban. Y hasta la fecha se habla de Tacos Tocho, era hermano de mi madre, ellos eran los famosos, los que daban la cara al público y nosotros éramos los artistas detrás del telón, los que hacíamos todo. A una hermana mía le discutían que Toche era el dueño, pero no, él era un trabajador.
La esposa de don Juan Antonio, María Graciela González Alvarado, intervino para compartir su experiencia
Allá también teníamos comida corrida, la verdad es que uno se cansa.
Mi suegra desde un principio estuvo al frente pero mi cuñado siguiendo los pasos de su madre, lo ponían a trabajar. Yo sé todo porque ella me enseñó todo, desde 1970 estoy trabajando en el restaurante. Por eso hay veces que ya no quiero nada con el negocio, pero mi esposo me dice que cómo va a ser posible que una cosa que su mamá hizo hace tantos años se vaya a acabar.
Yo quiero que esto siga, hacer las cosas bien. Ahora tengo a mis hijas que lo trabajan y mi hijo a veces trabaja aquí a veces se va a Estados Unidos. De los 7 hijos todos trabajan aquí, hay maestros, todos con su carrera pero todos acabaron aquí. Ayer incluso hasta mis nietos andaban aquí, niños de 8-10 años, porque estaba muy lleno y la gente afuera en la fila esperando mesa.

El Restaurante Antiguo Jardín

El inicio del Nuevo Restaurante Jardín fue hace más de 70 años. “Entre mi abuela y mi madre iniciaron esto, mi mamá me tenía en el vientre y ya trabajaba.”

Está como todos los negocios, ayer a esta hora no dábamos abasto y hoy no hay clientes, pero así es como todo. Por lo regular la venta es mayor por las noches.
Ahora tenemos trabajadores pero nunca están solas, siempre hay uno de nosotros. Antes nos atacaban en Facebook que porque no era el mismo servicio de antes, que porque necesitaban estar aquí los dueños. Hasta que le dijimos que sí estamos los dueños, en cualquier momento que alguien venga y pregunte por algunos de nosotros, aquí estamos. Pero también hay mucha gente agradecida que sube fotos a las redes sociales y nos agradecen.
Decidimos mudarnos acá al Pueblo porque allá se terminó, murió mi mamá y se deshizo. Se vendieron los locales y nos quedamos sin lugar. Entonces aquí era nuestra casa y una vecina le dio ánimos a mi esposa para que ella abriera de nuevo el local aquí, en la que era nuestra casa. Y así lo hizo, en la cocina, en el comedor, con sus propios instrumentos de cocina empezó a hacerlos hasta que ya formó todo esto. Nosotros teníamos una rosticería pero nos cansamos de eso así que decidimos hacerlo con nuestros propios méritos. Eso fue en 1992, empezó el Antiguo Restaurante Jardín, porque el que mi abuela fundó era el nuevo, ahora le pusimos Antiguo en lugar de nuevo.