Por rijosos y alterar el orden, fueron detenidos y remitidos a los separos de la Cárcel Municipal.

Al lugar arribaron elementos de Seguridad Publica, ya que recibieron un llamado de que en la Central de Autobuses había una riña.

Al arribar al lugar uno de los participantes salió corriendo y se escondió en una vivienda abandonada sobre la calle Cuauhtémoc hasta donde llegaron los elementos; luego de someter al responsable ya que presentó resistencia y agredió a los oficiales a golpes, lograron detenerlo, y subirlo a la patrulla, fue la misma gente que estaba en el lugar la que le dijo a los elementos de seguridad que el otro participante estaba en el interior de la central, hasta donde se dirigieron para su arresto, el individuo al ser detectado no opuso resistencia al arresto.

Los revoltosos responden a los nombres de Arturo Garza y el otro solo dijo llamarse Felipe y comentaron que laboraban en la central de autobuses realizando tareas de limpieza.

Al preguntarles el motivo de la riña comentaron que todo fue por una lata de Resistol,  ya que al momento de estar inhalando juntos el que responde al nombre de Felipe se quiso quedar con ella por eso se suscitó la riña.