El cuerpo ya fue entregado a sus familiares para su cristiana sepultura.

La muerte de Marco Antonio Pérez López, fue un suicidio, de  acuerdo a los resultados de la necropsia practicada al cuerpo y los peritajes que se realizaron en el lugar, además que no se encontraron evidencias de huellas de violencia.

Lo anterior fue informado por el agente investigador del Ministerio Público Carlos Andrés Muñiz Licea.

La necropsia fue realizada por el médico forense Ricardo Salazar, quien indicó que la muerte de esta persona fue por asfixia por ahorcamiento, se confirmó que no dejó recado póstumo.

Se dijo que esta persona se encontraba en tratamiento en el Centro Estatal de Salud Mental (CESAME) de la ciudad de Saltillo, Coahuila, por la enfermedad que padecía.

El cuerpo fue entregado a Isidro Pérez López, de 46 años, hermano del occiso, quien confirmó que su hermano vivía solo y padecía de ataques de esquizofrenia.