SE LLAMA MEADE

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Tras el debate de esta noche, lo único claro para todos es que sí hay esperanza de un gobierno desmarcado de ambiciones, ocurrencias, voracidades y obsesiones: Meade es el único con proyecto de fondo, con propuestas de reformas estructurales, con plan de acciones sostenibles, sustentables y —principalmente— reales y urgentes.

Es la alternativa en medio del caos generado por los otros candidatos, quienes por su hambre de poder se dedicaron durante el debate a lucrar con el diagnóstico de los males del País… pero olvidaron que eso que para ellos fue una documentación por parte de sus equipos, para millones de mexicanos es la realidad que sufren a diario.

El candidato priista fue el único en el debate que mostró un proyecto auténtico en las necesidades de los mexicanos.

Meade fue el único a quien nadie pudo recriminarle cara a cara su honestidad personal… los demás se lanzaron mutuamente ese dardo como una de las principales armas de descalificación.

Tras escucharlo, los otros candidatos retomaron algunas de sus propuestas, pues sólo así entendieron que se trataba de dar a los electores un debate de altura.

Para todos los demás, ante los cuestionamientos, su salida fue la promesa de aclarar luego, o presentar más adelante pruebas o documentos.

Meade fue el único que pudo hablar de frente a los mexicanos de quién es y lo que ha hecho, y por lo mismo no hay dudas sobre él, no de lo que hará para aclarar cualquier duda sobre su persona.

Se dedicó a proponer, no a descalificar; habló para los ciudadanos y las confrontaciones que hizo a algún candidato fue con el fin supremo de que los mexicanos puedan ver la realidad de cada proyecto.

Sus intervenciones demuestran que busca un México mejor cada día,que no está movido por una ambición personal, sino por una conciencia de bienestar común.

Pudo, sin dudas ni evasivas, contestar todos los cuestionamientos que le hicieron. Fue el único que no rehuyó respuestas, por más difíciles que fueran.

Meade habla de realidades, de pruebas en el Registro Público de la Propiedad, en el SAT, en declaraciones patrimoniales… lo suyo es la transparencia personal como punto de partida. Ninguno más pudo decir lo mismo.

Mostró que su esgrima argumental es inteligente, preciso y eficaz porque habla con la verdad, de un proyecto profundo y común.

Meade concluyó que el único proyecto presidencial viable es la suma de todos esos sueños, afanes y acciones que comienzan con la honestidad de cada mexicano, con la voluntad de trabajar por el bien común para concretar las reformas de fondo que necesita y merece el País