“Se veía que era malo”

Nadie escuchó nada en la colonia 21 de Marzo donde Alicia perdió la vida

Antes de la detención del feminicida, autoridades lo buscaban en el sector.
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Todo el mundo le dijo que no regresara con él, pero la esperanza muere al último y Alicia Martínez en un afán de recuperar a su familia, de estar bien con el padre de su hijo pequeño, regresó con ese hombre que terminó arrebatándole la vida.
Nadie escuchó nada en la colonia 21 de Marzo muy cerca del cuartel, en este feminicidio presentado en Monclova, nuevamente fue la madre del asesino quien dio aviso a las autoridades.

Martha y su marido no escucharon gritos, golpes o algo que los pusiera alerta.

Alicia fue encontrada en el baño de la casa en la que vivía ubicada en la calle 3 número 1300A, tenía menos de dos semanas de haberse cambiado al lugar y los vecinos no la conocían.
La mañana de este lunes, se sentía la pena en el sector, captaba la atención la puerta principal de la vivienda que estaba acordonada con cinta amarilla y los vecinos pasaban por ahí extrañados por lo que había pasado.

Alicia y José María tenían poco tiempo de haberse cambiado, los vecinos nunca lo vieron a él, a ella solo la vieron en una ocasión, estaba con sus dos niños, el más pequeño era hijo de José María.

Martha Lira Valero vive a un costado de la vivienda, son pequeñas habitaciones de renta, la pared del baño de Alicia, era la misma pared del abaño de Martha y su marido, el matrimonio no escuchó gritos, golpes o algo que los pusiera alerta.

“Es muy feo, los hombres abusan, la maltratan a uno, uno se queda y la vuelven a golpear, hasta que pasa esto, nadie sabe lo que había en la mente de ella, es fácil juzgar, quien sabe cómo la mataría”, comentó Martha Lira.
Hasta antes que atraparan al feminicida, los vecinos temían que José María regresara al lugar para llevarse algo.

En la colonia todos hablaban de este feminicidio, recordaban a José María a quien le decía “El Cabezón”, vecinas del lugar mencionan que no lo veían seguido, pero ellas lo llegaron a ver en varias ocasiones.

“Se veía malo, caminaba como muy agresivo, no quería ni a su papá, por eso decíamos que era malo porque no miraba a su papá que toma mucho y está solito, no lo procuraba”, comentó.

En la calle donde vivió José María junto con su padre Raymundo y su hermana Claudia, la vivienda se encuentra en la parte de atrás a simple vista parece un sitio abandonado.
“Don Raymundo vive ahí, antes vivía su hijo también, mugre viejo, ojalá que lo encuentren, dicen que lo andan buscando que se peló”, comentaron las vecinas del lugar.