Sepultan a víctimas de ataque contra mezquita en Afganistán

Decenas de personas acuden a los funerales de las 66 personas que murieron en ataque con bomba contra una mezquita en la aldea de Jodari

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Cientos de aldeanos asistieron el sábado a los funerales que se llevaron a cabo en el oriente de Afganistán para las víctimas de un ataque con bomba que mató a 66 personas durante la oración en una mezquita local.

Attahullah Khogyani, vocero del gobernador de la provincia de Nangarhar, dijo que la explosión también dejó a 36 heridos y ocurrió mientras decenas de personas se reunían para las oraciones en la aldea de Jodari.

Según Khogyani, el atentado fue perpetrado con «explosivos que estaban colocados en el interior de la mezquita», aunque otras fuentes, entre ellas un talibán, mencionaron la posibilidad de un ataque con mortero.

El más reciente número de muertos era de 66 y decenas de heridos han sido dados de alta del hospital después de ser atendidos, dijo.

Los aldeanos en el contiguo distrito Haskamena dijeron que había más de 100 feligreses cuando se produjo la explosión en la mezquita.

Gulab Shinwari, un aldeano, dijo que cuando llegó al sitio de la explosión con otros locales vieron “una escena desgarradora”.

De momento nadie ha reclamado la autoría del ataque, pero tanto el Talibán como el grupo Estado Islámico están activos en el oriente de Afganistán, sobre todo en la provincia de Nangarhar.

Sin embargo, Zabihullah Mujahid, vocero del Talibán, condenó el ataque en un comunicado y lo calificó de un crimen grave.

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, condenó “enérgicamente” el ataque y dijo que debe hacerse responsables a los agresores, según un vocero de su oficina.

El incidente violento sucedió justo después de que se publicara un reporte de Naciones Unidas que indica que civiles afganos mueren en números récord desde que empezó la cada vez más brutal guerra del país, señalando que más civiles murieron en julio que en cualquier mes previo desde que la ONU lleva registro.

Las muertes de civiles en niveles históricos claramente demuestran la necesidad de todas las partes involucradas de poner mucho más atención para proteger a la población civil, incluso hacer una revisión de conducta durante las operaciones de combate”, dijo Tadamichi Yamamoto, el representante especial del secretario general de la ONU en Afganistán.