Protege su patrimonio familiar, pero no el de los agremiados

La venta de miedo y falsa protección, se ha convertido en un negocio redondo para seudo organizaciones dedicadas a la “protección” del patrimonio familiar que solo sirven para enriquecer a líderes y nada hacen para evitar el decomiso de automóviles de procedencia extranjera.
El caso más reciente ocurrió con el decomiso de siete unidades por parte de Sistema de Administración Tributaria (SAT), donde líderes de la Onappafa, UCD y Frente Cardenista, demostraron que sus engomados no sirven de nada, más que enriquecerlos.
Por más de una década, María Esther Sotelo, ha coordinado la Organización Nacional para la Protección del Patrimonio Familiar (Onappafa) y en ese tiempo se ha hecho de recursos para conducir una camioneta Patfhinder valuada en casi medio millón de pesos y hacer “socia” de la organización a una hermana que vende engomados en la región Carbonífera.
Tras los operativos del Servicio de Administración Tributaria (SAT) quedó al descubierto la falsa “protección” que venden organizaciones a cambio de 500 y 800 pesos.
En el caso de la Onappafa cuenta con 18 mil afiliados en la región Centro, los cuales pagan una aportación de 500 pesos para obtener engomados que presuntamente les permitirán circular por todo el estado sin ser molestados por las autoridades, lo que quedó demostrado que es falso.
Al cuestionar a Sotelo Aguirre sobre los ingresos de la organización se negó a precisar detalles de los ingresos de la Onappafa, argumentando que los números son inexactos, pues no todos los afiliados pagan la misma cantidad, incluso algunos se afilian gratis.
Aunque su nombre así lo indica, aseguró que ellos no venden “protección”, solo ofrecen organización entre los afiliados.
La titular de la organización conduce una camioneta Patfhinder color blanca equipada de reciente modelo que según la información proporcionada por expertos está valuada en casi medio millón de pesos.
A pesar de ser una organización que se encarga de encabezar los movimientos para la protección del patrimonio de propietarios de vehículos de procedencia extranjera no ha cambiado de dirigente.
Además se ha convertido en un negocio familiar, pues Rosa Elba Aguirre Sotelo, coordinadora de la Onappafa en la región Carbonífera es hermana de la líder estatal, quien se ha negado a precisar los ingresos de la organización argumentando que son inexactos y no trascendentales.

Declaró la líder

“Tengo un vehículo americano y uno mexicano, soy profesionista y mis posibilidades económicas me permiten poder adquirir un vehículo mexicano pero eso no desvirtúa el movimiento que representamos”, respondió la líder de la organización al cuestionarla sobre su unidad.