A pesar de las necesidades y los malos días, es una familia que se mantiene unida.

Para mitigar el frío un matrimonio se vio obligado a encender un anafre en el interior del lugar en donde viven, un cuarto con medidas aproximadas de cuatro metros cuadrados, en la puerta y ventanas solo tienen cobijas y trapos que los cubren del intenso frío, la necesidad los hizo arriesgar su vida y la de sus cinco hijos.

La temperatura mínima era de 3 grados pero la sensación térmica parecía de menos tres grados centígrados, el viento corría fuerte en la parte alta del fraccionamiento 288 muy cerca del libramiento Eliseo Mendoza Berrueto en donde el frío calaba hasta los huesos.

Conoce más de la historia haciendo click aquí “Dan empleo y casa a la familia de 7”

Los tres niños mayores Dulce Sarahí de 8 años, José Francisco de 6 años y Natalie de 4 años rodeaban esa pequeña fogata porque sentían el calor, tenían sus ojitos rojos y llenos de lágrimas, estaban irritados por el humo y al mismo tiempo tenían hermosas sonrisas, sus rostros estaban llenos de emoción cuando veían caer los copos formados por cristales de hielo.

El penúltimo de los niños es Alexander, tiene dos añitos, se mostraba entretenido comiendo galletas remojadas en su café, la más pequeñita que solo tiene 8 meses se llama Magaly y estaba recostada en la cama.

Sus padres Brenda y Martín los escuchaban gritar de emoción, se apuraban a evacuar el humo del cuarto con trapos mojados para evitar una intoxicación, pero fue imposible, después de tanto espantar el humo optaron por poner el anafre en el exterior, muy cerca de la entrada.

Ahí los pequeños tenían más oportunidad de ver caer los copos de hielo pero al mismo tiempo mitigar aunque sea un poco el intenso frío.

Martín Montes y su esposa Brenda Díaz ambos de 25 años de edad, llegaron ahí hace apenas unos meses, primero vivieron en Las Moritas en donde su casa se incendió y perdieron todo.

Después empezaron de nuevo, estuvieron en una vivienda hecha con láminas y cartón pero en temporada de lluvia volvieron a perderlo todo, sus muebles y la ropa de todos los que integran esta familia, prácticamente están empezando de nuevo.

Se metieron a este cuarto que estaba abandonado, días después apareció el dueño y les dio permiso para habitarlo, la necesidad los hizo perder hasta la prudencia, por eso prenden el anafre un ratito mientras se calienta el cuarto.

No tienen mucho, las cosas que tenían poco a poco las han vendido para sobrevivir, solo cuentan con dos colchones que ya tienen base porque las cambiaron por un celular, tienen una mesa redonda y las sillas son unas rejas de plástico duro que encontraron por ahí.

Cuentan con una alacena deteriorada que no tiene cristales y en ella guardan los trastes tiznados porque cocinan con leña en el exterior de la vivienda, ahí mismo se aprecian los ingredientes para las tortillas de harina y un kilo de frijoles.

Martín Montes tiene dos semanas sin trabajo, ante la difícil la situación económica y ahora que no tiene empleo se complicó más, ha estado en empresas pero también sabe de mecánica y de panadería y aunque sale a buscar empleo no ha encontrado, en ocasiones le prestan un camión pero es poco lo que saca.

La navidad se aproxima, son días tristes para la familia Montes Díaz es triste para los padres de estos pequeños escucharlos emocionados esperando la llegada de Santa Claus.

NIÑOS DIBUJAN  SUS REGALOS

No tienen pinito de navidad, pero les gusta colorear los dibujos alusivos a la navidad, quieren que Santa les traiga carritos y muñecas Barbie.

Dulce Sarahi de 8 años mencionó que quería unas barbies como las que salen en la televisión, dijo que se portó muy bien y que le echa muchas ganas a la escuela por lo que espera que Santa Claus si llegue a su hogar aunque no tenga pinito de navidad.

José Francisco de 6 años es un pequeño de pocas palabras que al ser interrogado sobre qué quería que Santa le regalara solo contestó “Carritos” y Natalie de 4 años tomó la misma decisión que su hermana mayor, quiere muñecas barbies.

El año pasado, la pasaron bien, hicieron un caldito de pollo, los niños recibieron algunos regalos que les llevaron estudiantes de planteles educativos.

“ME PREGUNTAN POR SANTA CLAUS Y LLORO”

“No nos echamos para atrás, vamos saliendo adelante, a nadie le pedimos nada y tenemos lo que podemos, es triste y hasta me dan ganas de llorar cuando les explico que Santa no vendrá porque no hay dinero, es impotencia pero siempre hay que comer ese día”, comentó Brenda.

La situación es difícil y desesperante, ella no cuenta con el apoyo de sus padres, ya es harina de otro costal, su esposo si recibe el apoyo de sus padres que también batallan económicamente.

La gente los critica por estar mal económicamente y tener muchos hijos, pero así lo ha querido Dios y por más necesidades que tengan siempre han visto primero por los niños.

“LA NAVIDAD ES TRISTE”

“La Navidad es triste para mí, me siento sola aunque tengo a mis hijos es un día de mucha tristeza por todo lo que nos pasa, pero solo es una noche y seguimos adelante”, señaló Brenda Díaz.

A pesar de las necesidades y los malos días, es una familia que se mantiene unida, en donde el amor es lo principal, Martín y Brenda como pueden están sacando a sus hijos adelante.

SI USTED QUIERE AYUDAR….

En las instalaciones de Periódico La Voz se tendrá un centro de acopio en apoyo a la familia Montes Díaz, se requiere de apoyos en especie como ropa, cobijas, alimentos y juguetes para que los niños tengan regalos en esta navidad, cualquier interesado en apoyarlos puede acudir a calle Allende esquina con Guatemala sin número en colonia Guadalupe en un horario de 9:00am a 3:00 pm.