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“Se trata de mis hermanos, mi familia”, expresó el juchiteco de nacimiento Jehubi Abdel Sánchez López, pero monclovense por adopción

El sufrimiento, miedo e impotencia que viven los pobladores de Juchitán, Oaxaca, lugar en donde se presentó el sismo más fuerte en la historia de México con una magnitud de 8.2 grados en la escala de Richter, está reflejado en los ojos de Jehubi Abdel; hace cuatro años vive en Monclova, pero sus raíces están conectadas con su pueblo natal.
No vivió en carne propia la tragedia más grande de los últimos tiempos en nuestro País, pero manifestó que su madre la señora Beatriz Sánchez López lo mantiene al tanto de todo. Perdió su casa y un negocio de comida que mantuvo por 30 años.
Jehubi Abdel Sánchez López es vecino de la colonia Ampliación Roma asegura que en Juchitán, Oaxaca de cada diez casas siete se vinieron abajo con el sismo y a consecuencia de las más de mil 200 réplicas que se han presentado.
“Yo sé que la situación ahorita está muy difícil, pero creo que todos podemos ayudar con una bolsita de sopa, una lata de atún o algún artículo de limpieza personal o para los espacios que quedaron de pie”.
Aseguró que Juchitán es un pueblo con las mismas dimensiones que ciudad Frontera, aunque no con las características geográficas necesarias para que tuviera un crecimiento significativo. “Allá se dedican a la venta y trueque de cosas, no hay industrias ni fábricas, se habla español y zapoteco, la mayoría es gente buena”.
Afirmó que sus parientes le platican cómo se ha tenido que velar en plena calle a las personas que fallecieron a consecuencia de este fenómeno natural, hasta ahorita van 37. Y es que en Juchitán no se cuenta con funerarias, se velan los cuerpos en casa pero a falta de las mismas recurren a la vía pública, la cual también es utilizada para dormir.
La esposa de Jehubi es educadora del preescolar en Monclova Susan Lou Pape y en conjunto solicitarán a diferentes planteles educativos su colaboración para activar más centros de acopio “he visitado algunos como el del DIF Coahuila en la colonia Fovissste, pero las cosas que han donado no llenan ni dos cajas hay que ser más participativos, hoy por ellos mañana quizá por nosotros”.
Juchitán, Oaxaca es el lugar protagonista de la catástrofe natural más cruel, se cree que tarden al menos dos años para recuperar la vida que tenían los pobladores. Jehubi se dedicará a promover la ayuda a este pueblo para ayudarlo a renacer de entre las ruinas.