Talabartería Guajardo: 70 años de recuerdos

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Los espacios siempre resguardan recuerdos que marcan una época. Aún más cuando esos espacios acogieron así mismo personajes que aportaban algo a la economía y trabajo de la ciudad.
Estos lugares son como museos comunes. No buscan la intención de resguardar objetos antiguos y sin embargo lo hacen con su historia y tradición. En este museo común de a calle Hidalgo se lleva acabo un oficio poco visto y conocido en la actualidad. Hablamos de la Talabartería Guajardo.

Jesús Guajardo, el nieto  del fundador de la  Talabartería Guajardo noshabla más sobre el oficio

Los talabartes son los arreos que se usan para los caballos hechos de cuero. Un talabartero es quien hace sillas de montar, chaparreras, cinturones. El talabartero trabaja exclusivo para los arreos del trabajo de campo. Antes todo era a base de animales, las carretas eran tiradas por animales. Y para el vaquero que andaba a caballo es la silla de montar. Muchas cosas se producen aquí y hay cosas que solo se venden, por ejemplo las hebillas, las herraduras. Esas son exclusivas de un herrero.

Historia de la  Talabartería Guajardo

La talabartería va a cumplir 70 años, desde que tengo razón ha existido aquí en este lugar. Mi abuelo se llamaba Jesús Guajardo y la talabartería que fundó es un lugar de referencia en Monclova. Se ubica en la calle Hidalgo, es una empresa comercial y un espacio evocador de recuerdos.


Mi abuelo trabajaba en una empresa grande de aquí de Monclova que era regional, de lo que ahora es Almonsa. Ahí mi abuelo trabajaba de talabartero, los dueños tenían muchos ranchos, aserraderos y era una empresa de Don Juan Gil, era un Español que vivía aquí, era uno de los dueños y accionistas.
Mi abuelo era el menor de 5 hijos y en una de las vueltas que daba por su trabajo conoce en Zaragoza Coahuila a mi abuela Panchita, en 1928 estaba en su apogeo lo del niño Fidencio, era la época de los cristeros se reencuentran ahí y se casan. Se vienen a Monclova y comienzan a tener familia.
En los años 30’s mi abuelo se dio cuenta que aquí en Monclova el comercio estaba muy tirante, que no había buena economía y no se pagaba bien por los trabajos por eso se fue a Monterrey con su familia y allá siguió de Talabartero.Luego a Laredo. Es hasta el año 1942 cuando se funda Altos Hornos que él decide regresar a Monclova, porque se dio cuenta que las condiciones económicas mejoraron.
Su familia vivía en la calle Morelos con Pípila, ahí era la casa materna.
Al regresar a Monclova ponen su talabartería en la calle Hidalgo con Abasolo. Era ya su negocio propio. Compran aquí un terreno y pone su taller junto con su casa en este lugar donde estamos, eso en 1949. En ese año inicia la talabartería.

Cuando muere mi abuelo, se queda mi papá con el negocio, muere mi papá y entra mi tío, el hermano menor. Y así durante muchas generaciones toda la familia se ha sostenido por esta Talabartería.

¿Cómo subsiste un lugar así en esta época?
Diversificándose. El negocio siguió creciendo además de la Talabartería es tapicería, tapizan sillas, sillones, automóviles.
Por ser Monclova una ciudad industrial también se hacen equipos industriales con necesidades muy específicas.