Temporada de Excesos

La Navidad conlleva un significado muy importante para miles de personas, pero también es cierto que casi todo diciembre es de posadas, que al final de cuenta cambiamos este contexto religioso en fiesta y diversión, pero más que nada en excesos.

Todo en exceso es malo, recuerde esa frase publicitaria que hemos escuchado muy a menudo: EVITE EL EXCESO. Le hago hincapié que la tome muy en serio.

Uno de los excesos más comunes es el exceso de alimentos propios de la temporada. ¿Pero al cabo nada pasa? si un tamal no es ninguno y dos no es uno. Pero de poquito en poquito se llena el cantarito, bueno en este caso aumenta su tejido adiposo, y los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, sin olvidar los niveles séricos de glucosa.

La temporada navideña, abunda la deliciosa comida, y más esa comida que a donde vayamos, nos encontramos con la amabilidad de nuestros seres queridos, y es bien sabido que compartir un plato de comida, es un acto de amor implícito en lo delicioso de la comida. Aunado a los climas gélidos de la temporada, se antoja más una taza de champurrado con un delicioso tamal, que un vaso agua y una ensalada. Lo malo no está en la taza de champurrado y el tamal, lo malo radica en las 3 tazas de champurrado, y la docena de tamales que nos comemos, sumando que al visitar a la abuela nos da un plato muy copioso de comida que nos obliga a comerlo, sin olvidar todo ese recalentado que sirve para alimentar a todo un ejército y que debemos comerlo. Es importante que esta temporada moderemos el consumo de comida, respetar las porciones de comida que ingerimos. Uno de los errores que cometemos en esta temporada, es que aprovechamos la gran disponibilidad de alimentos, y ahí viene el error: nos queremos comer todo y probar de todo, y no queda solo con probar, sino que nos lo queremos acabar, hasta el punto de sobrepasar la saciedad, hasta llegar a la indigestión, y no por ende dejamos de comer.

También es bien sabido que casi el 90% de la gente, sino que casi todos hemos hecho como propósito de fin de año, el bajar de peso, acudiendo al gimnasio y hacer dieta, pero es bien común este propósito solo nos dura la primera quincena del año. Hagámoslo por salud, mantengamos este propósito permanente.

Esta temporada es de sumo peligro para personas con diabetes, por los excesos alimenticios, una de las ideas erróneas de la gente con diabetes, es que no deben comer azúcar, únicamente con limitarse el consumo de azúcar es suficiente, pero le recuerdo que todo los alimentos que ingerimos pasan por un proceso de transformación en el cual, estos se desdoblan a sus componentes esenciales, y uno de estos son los azucares, de los cuales uno es la glucosa, unos en gran medida y otros en poca proporción. Al comer más, tenemos un exceso en el consumo de carbohidratos, mismo que nos aumenta la glucosa en la sangre, y al tener una pobre producción de insulina o una intolerancia a esta, empieza la descompensación metabólica, y corremos a urgencias, por el coma diabético o la cetoacidosis en la cual entramos por estos excesos.

La idea consiste en comer poca porción, del tamaño del puño cerrado, es lo que recomiendan los nutriólogos, debemos comer despacio para asimilar el proceso de saciedad; cuidarnos los días que no tengamos fiesta; evitar el consumo de refrescos, pero por ahí dicen que una comida sin refresco no es comida, intentemos comer con un vaso de agua, al no tomar refresco le estamos reduciendo casi un 15% de la calorías que ingerimos en esta temporada. Y no olvidemos que el postre debe ser pequeño, pero nos querernos comerlo todo, por el simple hecho que esta delicioso.

Si podemos pasar esta temporada sin esos molestos kilos de mas, mismos que nos harán pagar factura más adelante. Porque según dicen los que sabe, que en esta temporada en promedio subimos de 4 a 5 kilos, ¿será cierto? Mándeme un correo y digame si es verdad esto.

Otro exceso es el consumo de alcohol, que nos queremos aventar el tan famoso maratón Guadalupe-Reyes, “chupando” todo lo que dura, le recuerdo que no hay hígado que lo aguante y ni cartera que lo soporte. Lo malo no radica en querernos acabar el hígado en una noche, aquí el de las consecuencias es usted. Pero por un momento piense en el daño que hará, lo digo por el aumento considerable de accidentes viales que ocurren en esta temporada. Y todas la victimas mortales. Piense en su familia y en la vida de los demás. Utilice un conductor designado. O no beba tanto, usted sabe sus límites, los expertos recomiendan 3 cervezas o una copa de vino tinto. Pero hay muchos que se quieren acabar todo el cartón y el siguen con la botella, me han dicho eso. Le repito esa frase publicitaria tan famosa: EVITE EL EXCESO, y créame que no tendrá ningún problema. Por otra parte una bebida común en esta temporada es el ponche, y mas cuando llega el tio, y le pone el piquete. Una bomba por su alto contenido glucémico por las frutas y el piloncillo con la que se prepara, y sumado el alcohol que le añaden.

Todo con moderación, su salud es muy importante, y el primero que debe valorarla es usted.

Feliz Navidad, que la paz y armonía impere en sus hogares, mis mejores deseos para usted y su familia, bendiciones. Le recuerdo que la Navidad debe dejarnos buenos, hermosos y gratos recuerdos con la familia, es época de compartir, es época de fe y esperanza.

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