Trabajando y ayudando

Gilberto Hidalgo Monreal Villa consideró que trabajar en un CAM requiere de mucha paciencia.
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Gilberto Hidalgo Monreal Villa tiene más de 12 años de servicio, proviene de Química del Rey, su primer trabajo como docente fue en un USAER, posteriormente en San Buenaventura por cinco años, luego poco más de dos años en Castaños y en el Centro de Atención Múltiple 13 llega más de 5 años.
Ha aprendido a trabajar de forma diferente, ya que en el CAM enseña a alumnos con distintas capacidades o menores que tienen de dos a tres capacidades como: sordos con parálisis cerebral o déficit de atención con hiperactividad.

«El amor al trabajo es lo más importante para un docente”.

“Cada alumno requiere que se le adecúan actividades o material distinto para cada uno y las edades de los grupos son variables, tengo al grupo de primero y segundo, con alumnos de seis hasta nueve años, como una niña de diez años. Se requiere demasiada paciencia, tener amor al trabajo y tolerancia”.
Así como trabajar de la mano con los padres de familia, es primordial para que ellos refuercen en sus hogares los trabajos que han hecho en la escuela. Lo más difícil de trabajar en un CAM es la complejidad de la discapacidad de los alumnos, como docente, se da a la tarea de investigar los síndromes, características y necesidades.

“Sin el apoyo de los padres los menores no podrán avanzar”, dijo.

En este ciclo escolar destacaron tres alumnos por sus avances: Raúl tiene autismo no diagnosticado que a sus siete años empezó a leer, Giovanni padece déficit de atención con hiperactividad también empezó a leer y escribir, y Antonela quien tiene un problema neuromotor y lenguaje, ya reconoce algunas sílabas.
“Pudieran ser logros muy pequeños y a la vez, cualquier puede decir que no es la gran cosa, pero para nosotros es mucho porque es el doble de trabajo y es algo que no sabían. Alumnos este año dejaron de usar el pañal y aprendieron a controlar el esfínter, porque tenemos la rutina que a tal hora deben ir al sanitario”.

El docente destacó, los menores han avanzado por el apoyo de sus padres, quienes quieren que salgan adelante y cuando se les pide material, no dudan en llevar los materiales reciclables, tienen un compromiso total de sus necesidades y del plantel educativo.
“Aquí lo malo es que no recibimos libros de texto gratuito, se trata de incorporar a los alumnos a sociedad y escuelas regulares para que socialicen, pero es contradictorio ya que no nos llegan los libros y a los CAM no se nos considera. No sé por qué el gobierno no lo ha podido ver o brindar el recurso”.

Está a cargo de dos grupos con diversas capacidades.