WASHINGTON.

La viuda de un soldado estadunidense caído este mes en Níger confirmó hoy que el presidente Donald Trump le dijo por teléfono que su marido “sabía en lo que se metió”, con lo que corroboró la versión de esapolémica llamada ofrecida por la congresista demócrata Frederica Wilson.

 

Wilson, que estaba junto a la familia del sargento caído durante esa llamada, aseguró la semana pasada que el presidente había dicho que el boina verde “sabía en lo que se metió, aunque aún así duele”.

Esas palabras le han valido al mandatario numerosas críticas por su aparente falta de sensibilidad ante el dolor de la esposa de un militar muerto en combate.

El sargento La David Johnson murió este mes en una emboscada en Níger junto con otros tres militares estadunidenses y hoy su viuda, Myeshia Johnson, rompió su silencio en una entrevista con la cadena ABC sobre la llamada de condolencias que recibió de Trump.

Lo que ha contado la congresista Wilson sobre esa llamada no es inventado, sino 100 por 100 correcto”, explicó la viuda.

Según Myeshia Johnson, la conversación con Trump la hizo “llorar”, por el “tono” de la voz del presidente y lo que dijo sobre el fallecido.

Él (Trump) no podía recordar el nombre de mi marido. Eso es lo que más me dolió”, comentó la viuda.

Si mi esposo está allí afuera luchando por nuestro país y él arriesga su vida por nuestro país, ¿por qué no puedes recordar su nombre?”, añadió.

LO NIEGA HASTA EL CANSANCIO

Por su parte, Trump respondió de inmediato en su cuenta de Twitter y defendió que su conversación con la viuda del sargento fue “muy respetuosa”, al asegurar también que pronunció el nombre del fallecido “desde el principio, sin vacilar”.

 

 

 

La controversia sobre la llamada de condolencias ha ido creciendo con el paso de los días y Trump ha llegado a tildar de ‘loca’ a la congresista Wilson.

Mientras, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, el general retirado John Kelly, defendió a Trump y se declaró “estupefacto y dolido” por las críticas al mandatario.

Kelly, quien perdió a su hijo en la guerra de Afganistán en 2010, usó el peso de su experiencia personal y profesional para intentar dar carpetazo a la polémica que han generado las supuestas declaraciones irrespetuosas de Trump.