Un niño murió y otro fue lesionado en sus genitales en escuelas de BC

La Comisión Estatal de Derechos Humanos emitió recomendaciones para garantizar los derechos de los niños en instituciones educativas de BC

Tijuana, Baja California.- Un niño murió, uno más fue lesionado en sus genitales y a una menor le fue negado su derecho a la educación, esto en distintas escuelas de Baja California, por lo que la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) emitió recomendaciones a la Secretaría de Educación y Bienestar Social.

El primer caso fue en la escuela primaria Anáhuac, de Ensenada, donde un niño de seis años falleció el pasado 31 de mayo de 2018.

De acuerdo a la información recabada por la CEDH en un comunicado, ese día una maestra de educación física fue asignada por la directora para estar a cargo de dos grupos al mismo tiempo, puesto que la otra profesora estaba ausente. Asimismo, la directora salió del plantel para acompañar a una estudiante a un evento escolar.

Fue así como la maestra de educación física instruyó a los niños a realizar una actividad académica dentro del aula, mientras paralelamente atendía a otros alumnos en la clase de educación física.

Alrededor de las 09:45 horas, la profesora fue informada de que algunos niños se fueron a jugar a un árbol, por lo que fue hacia allá y encontró a uno de los niños “balanceándose con sus manos de una rama” mientras uno de sus compañeritos lo empujaban a la altura de la cintura.

El primer menor cayó al suelo y no despertó, por lo que la docente llamó al número de emergencias.

El pequeño de seis años fue trasladado al hospital, donde fue declarado sin vida por asfixia prolongada; además presentó traumatismo severo de cuello, edema cerebral hipóxico y fractura de cartílago laríngeos.

Otro hecho ocurrió en diciembre de 2017 en la escuela Narciso Bassols T de Tijuana, donde el director solicitó la presencia de la CEDH para que atendiera a un menor de 9 años que sufría abusos físicos en su hogar.

Un día después del reporte, el 12 de diciembre, una trabajadora social se trasladó al domicilio del niño, quien vivía con su abuela materna debido a que su madre biológica es fármaco-dependiente y no cuenta con un domicilio fijo.

Al revisar al pequeño, la trabajadora social se percató de que tenía un peso menor al correspondiente a su edad, cicatrices y dificultad para caminar. Por instrucción de un juez, fue trasladado a un albergue temporal.