Unas sustancias comunes en el hogar dañan el esperma de hombres y perros

Se trata de un plastificante usado en productos como alfombras, suelos tapizado, cables y juguetes

Las sustancias se encuentran en el hogar. Foto: Pixabay

Dos sustancias que se encuentran en los productos del hogar y en la comida podrían dañar a la fertilidad masculina tanto en los perros como en las personas.

Esas sustancias son el plastificante DEHP (usado en productos como alfombras, suelos, tapizado, ropa, cables y juguetes) y la sustancia industrial bifenilo policlorado 153 (PCB-153). Aunque está prohibido en todo el mundo, el PCB-153 sigue teniendo una amplia presencia en el ambiente, incluso en la comida.

Estudios de fertilidad en hombres y perros

En el estudio, los investigadores de la Universidad de Nottingham realizaron pruebas de laboratorio con el esperma de hombres y perros.

Sus pruebas revelaron que los niveles de las dos sustancias consistentes con la exposición ambiental tenían los mismos efectos nocivos en el esperma de ambas especies: una motilidad reducida de los espermatozoides y una mayor fragmentación del ADN.

Estudios anteriores han reportado una reducción del 50 por ciento en la calidad del esperma en todo el mundo en los últimos 80 años.

Otro estudio del mismo equipo de Reino Unido encontró un declive similar en los perros domésticos, lo que apunta a la posibilidad de que las sustancias presentes en el hogar pudieran ser un factor.

“Este nuevo estudio respalda nuestra teoría de que el perro doméstico es de hecho un ’centinela’ o espejo del declive reproductivo masculino en los humanos, y nuestros hallazgos sugieren que unas sustancias artificiales que se han usado ampliamente en el hogar y en el ambiente laboral podrían ser responsables de la disminución en la calidad del esperma que se ha reportado tanto en el hombre como en el perro que comparten el mismo ambiente”, señaló el líder del estudio, Richard Lea, en un comunicado de prensa de la universidad.

Lea es profesor asociado y adjunto de biología reproductiva en la Facultad de Medicina y Ciencias Veterinarias de la Nottingham.

“Nuestro estudio anterior con perros mostró que los contaminantes químicos encontrados en el esperma de los perros adultos, y en algunas comidas para mascotas, tienen un efecto nocivo en la función del esperma en concentraciones que se habían encontrado anteriormente en el tracto reproductor masculino”, apuntó.

Lea añadió que el nuevo estudio es el primero en evaluar el efecto del DEHP y del PCB-153 en el esperma tanto de perros como de humanos en el laboratorio, y en las mismas concentraciones encontradas en la vida real.

Gary England es decano de la Facultad de Medicina y Ciencias Veterinarias de la universidad.