Castaños.-A la edad de 30 años perdió la vista, médicos diagnosticaron miopía hereditaria, fue difícil aceptar que jamás volvería a ver a sus hijos, sin embargo el apoyo de su familia, el nacimiento de su segundo bebé y su fe en Dios la motivaron a salir adelante.
Son ocho de familia, cuatro de ellos padecen de miopía hereditaria, ceguera total de nacimiento, padecimiento que adolece su madre, no obstante la discapacidad a lo largo de los años si bien los ha limitado, los cuatro caminan siempre de la mano de su madre, han salido adelante procurando que el padecimiento no les incapacite.
La mayoría de la familia Torres Zamora son ciegos, quienes han padecido de miopía congénita, es una miopía de nacimiento que suele ser elevada y generalmente es provocada por una longitud del ojo muy grande.
San Juanita Torres Zamora de 45 años de edad, heredó la miopía de su madre. A la edad de 28 años, cuando estaba esperando su segunda hija, una pequeña piedra entró a su ojo, provocándole ardor y comezón, por lo que de inmediato al tratar de limpiarse se lastimó y provocó un desprendimiento de retina.
Tuvo que ser intervenida quirúrgicamente, sin embargo nada se pudo hacer y perdió la vista, al nacer la pequeña que llevaba en su vientre, los doctores le aseguraron que a raíz de la cirugía que le habían practicado la niña sufrió las consecuencias y nació con un problema en su ojo.
“Fue muy difícil para mí afrontar esta situación, mi bebé venía en camino y yo no podría conocerla, me dio mucha tristeza y así estuve un tiempo deprimida, pero por mi hija, quien prácticamente se le quemó uno de sus ojitos, salí adelante y ya son 18 años en que he podido vivir con esta discapacidad y soy muy feliz, no me quejo de nada, Gracias a Dios” mencionó.
La señora San Juanita se encuentra cómodamente balanceándose en una mecedora, en la vivienda de su madre María a quien espera que regrese del comedor municipal, a donde acude diariamente a la hora de la comida.
Es de mañana, la señora San Juanita sale de su hogar abrigada pues manifiesta es temporada invernal y el frío en este lugar se percibe más helado.
Aún cuando sus ojos no pueden ver la luz del día, tiene a sus hijas y su familia quienes diariamente la guían y le muestran los caminos que habrá de cruzar para llegar a su destino.
Mientras espera la llegada de su madre y sus hermanos, la señora San Juanita se encuentra con su sobrina que es quien la cuida mientras espera.

 

RECHAZADA POR
SU DISCAPACIDAD

El caso de esta jovencita ha sido difícil, las fotografías no le gustan, mucho menos mirarse al espejo, ha sufrido el rechazo de las personas a donde ha acudido a buscar empleo.
Su nombre es María de Jesús Martínez Bernal, de 19 años de edad, y sobrina de la señora San Juanita, recientemente ha culminado sus estudios de preparatoria, sin embargo ha sido difícil encontrar un empleo.
María de Jesús nació con labio leporino, también con problemas en su ojo izquierdo, aunque ha contado con el apoyo de su familia para poder terminar sus estudios de manera satisfactoria, últimamente ha sentido el rechazo de la ciudadanía, y esto se ha reflejado en la falta de empleo donde nadie la quiere contratar.
La familia Torres Zamora, quienes han vivido por más de 45 años en la colonia Libertad, manifiestan que han vivido tranquilos y felices, autoridades municipales no se olvidan de ellos y frecuentemente les apoyan cuando lo requieren.
En esta temporada invernal, lo único que solicitan a personas de buen corazón, son cobertores para bebés y cobijas para los adultos, ya que aseguran la familia está creciendo y se pronostican climas muy fríos durante esta temporada.