Ventilación evitó la explosión de mina

La caída del material generó el afloramiento de una gran cantidad de metano

MINAS DE BARROTERÁN, COAH.- Al mediodía de ayer continuaba el trabajo de las brigadas de rescate al interior de la Mina VII de la Unidad Mimosa de Minera del Norte, a fin de localizar a los trabajadores Gerardo Castillo Rebullosa y Jorge Armando Palomo Favila, quienes quedaron aislados al ocurrir un desprendimiento instantáneo de carbón la tarde de ayer.
Esto lo dio a conocer AHMSA a través de un comunicado oficial destacando que, conforme a la información proporcionada por los brigadistas a los familiares que hasta ayer permanecían en las oficinas de la mina, el trabajo destacaron ha sido continuo y durante la noche lograron importantes avances en la tarea de retirar el material desprendido.
En la labor de rescate a 350 metros de profundidad participan más de 100 personas entre técnicos, operarios y especialistas en emergencias mineras, los que han visto facilitada su tarea al entrar nuevamente en funcionamiento los sistemas de la mina, entre ellos la banda continua que acelera el retiro del material a la superficie, destacaron en el comunicado.
Los operarios Gerardo Castillo Rebullosa y Jorge Palomo Favila habían terminado el trabajo de corte con el sistema de control remoto que les mantiene alejados de la zona de riesgo y una vez detenida la operación caminaban hacia la punta de la máquina para revisar el trabajo cuando fueron sorprendidos por el desprendimiento.
Los trabajadores que se encontraban en el interior al momento del incidente señalan que la caída del material generó el afloramiento de una gran cantidad de gas metano, que fue rápidamente desalojado por el sistema de ventilación forzada, lo que sumado al corte automático e inmediato de la energía eléctrica evitó el riesgo de una explosión.
Destacan asimismo la acción solidaria de la cuadrilla que operaba una segunda máquina cortera en otro de los cañones, quienes en aplicación de los protocolos de seguridad de inmediato utilizaron los sistemas de autorrescate que porta cada minero y acudieron en ayuda de los cinco trabajadores que caminaban por el túnel y resultaron derribados por la corriente de aire que generó el caído.
Dotados con los equipos de respiración autónoma disponibles cerca del lugar, acudieron en auxilio de sus compañeros, evitaron que fueran afectados por la emanación de gas metano, y los retiraron del sitio hasta ponerlos en manos del personal que los trasladó a la superficie.
Hasta la mañana de ayer 4 de los lesionados se encontraban hospitalizados en la clínica 27 del IMSS de Palaú en tanto Mario Octavio Meza Lara convalece en el Seguro Social de Monclova, Coahuila.
El origen del desprendimiento aún no ha sido determinado por los técnicos, que sin embargo dada la información que arrojan los sistemas internos de control lo consideran un fenómeno de magnitud inusual, que rebasó los niveles máximos de los instrumentos de medición y que de acuerdo a las estadísticas mineras debe ser considerado como uno de los mayores incidentes de su tipo en el mundo.