El portero ruso tuvo que abandonar el campo de juego en ambulancia hacia el hospital, donde se sometió a varias pruebas que descartaron una lesión de gravedad
Momentos de tensión y angustia se vivieron en la Arena San Petersburgo cuando en los minutos finales del encuentro amistoso entre Rusia y España, el portero local sufrió un tremendo rodillazo en la cabeza, el cual le dejó prácticamente noqueado sobre el terreno de juego.

Fue al minuto 89, con el encuentro empatado 3-3, cuando en una ofensiva española, Rodrigo intentó alcanzar un pase filtrado ante la salida de Andrey Lunev; sin embargo, el español no logró llegar al balón y tampoco pudo saltar sobre el portero ruso, por lo que le propinó un tremendo rodillazo en la cabeza.

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