Vivieron familiares horas de angustia

MINAS DE BARROTERÁN, COAH.- Tras enterarse de la tragedia registrada en la Mina VII de la Unidad Mimosa de Mineral de Norte, familiares de los obreros que ingresaron a laborar en el turno de primera y de segunda comenzaron a arribar a la pluma que da acceso al interior del complejo carbonero.
Cerca de las 15:00 horas del pasado miércoles por la tarde madres y padres de familia, esposas, hijos y amistades de los trabajadores vivieron horas de angustia al esperar que les dieran noticias de la situación ocurrida en la mina.
La incertidumbre se apoderó aún más de las familias al observar que al complejo ingresaban ambulancias de diferentes nosocomios, elementos de la Agencia de Investigación Criminal, Fuerza Coahuila, Elementos de Seguridad Pública y militares de la Sedena.
Minutos más tarde las mismas ambulancias se desplazaban a toda velocidad a la clínica 31 del IMSS de esta comunidad donde atendieron a tres de los heridos, dos más fueron desplazados directamente a la clínica 27 del Instituto Mexicano del Seguro Social del Mineral de Palaú, trasladaban a los más lesionados, Mario Octavio Meza Lara de 27 años de edad el cual presentaba traumatismo craneoencefálico y Rey David Briones Guerrero de 31 años de edad con una fuerte intoxicación por gas metano.
Así trascendió que un desprendimiento espontaneo de carbón había ocasionado este hecho donde dos mineros aún permanecían atrapados en las entrañas de la tierra a por lo menos 350 metros de profundidad, de los cuales uno de ellos de nombre Jorge Armando Palomo Favila fue rescatado sin vida ayer por la tarde cerca de las 13:25 horas. Alrededor de las 18:30 horas comenzaron a salir de la mina unidades de Transportes Múzquiz-Rosita con algunos mineros quienes informaban a las familias de otros obreros que no se preocuparan por los trabajadores ya que la mayoría estaban bien de salud.