Vivieron un infierno, su ex quemó su vivienda

“Nos dejó en la calle, no tenemos zapatos para ir a trabajar mañana”, dijo Cristina Narváez con lágrimas en los ojos muy consternada por lo sucedido

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Un verdadero infierno fue el que vivió la señora Cristina Narváez de la colonia las Esperanzas, cuando su ex pareja sentimental cumplió su amenaza y prendió fuego a su humilde vivienda con la intención de terminar no solo con los pocos bienes de la mujer afectada, sino con su vida.
Con lágrimas en los ojos Cristina quien es trabajadora doméstica relató que tenía varios días que había corrido de su vivienda a Roberto Ramos, quien era su pareja y al que decidió sacar de su vida porque no trabajaba, además de que se la pasaba tomando, sin aportar nada a la vivienda.

Doña Cristina, quien se desempeña como trabajadora doméstica dijo sentirse muy triste, pues su ex pareja no solo acabó con sus pocas pertenencias, sino con sus sueños de tener una mejor calidad de vida.

“Yo le dije que se fuera, que no podía continuar con él porque siempre anda borracho, mi hijo y yo trabajamos para ganarnos 2 mil pesos por semana, él de albañil y yo de trabajadora doméstica en una vivienda, ahora tendremos que faltar a trabajar porque no nos quedaron ni zapatos”.
Eran aproximadamente las 3 de la mañana del domingo 4 de agosto, ella había sacado el colchón de su humilde vivienda para mitigar el calor, mientras que su hijo de 25 años dormía en el interior de la vivienda, construída en su mayoría de lámina y en la cual se sentían seguros a pesar de su pobreza.

Nos acostamos a dormir temprano, saqué mi colchón y me quede dormida, de repente el humo me despertó, logré observar como mis pertenencias eran consumidas por el fuego, todo era un infierno, él cumplió su amenaza, me quería quemar a mí, gracias a dios estamos vivos, relató la afectada visiblemente consternada.
La mujer explicó que aunque llamaron inmediatamente a los bomberos, por el mal estado en que se encuentran los accesos a esta colonia que está constituida por asentamientos irregulares y la cual no cuenta con servicios básicos, nada se pudo rescatar.
Los bomberos llegaron muy tarde, no pude salvar nada, mi hijo se quemó de su brazo, mi nieto gracias a Dios alcanzó a salir y yo solo observe como las pertenencias que he comprado con mucho sacrificio se convirtieron en ceniza, explicó visiblemente consternada doña Cristina.

Entre lágrimas pidió que se le apoye con láminas, muebles ropa y calzado para iniciar de nuevo con su vida.

Al ingresar al domicilio, del cual poco quedaba, se pudo observar que todos los muebles se perdieron, solo se podía ver entre los fierros retorcidos y las láminas quemadas, lo poco que quedaba de una estufa, un refrigerador, un colchón, un comedor y retazos de ropa, que fueron consumidos totalmente por el fuego.
La propietaria de esta vivienda que se encuentra en la calle Juan Carlos Terrazas y Gerardo García de la colonia Las Esperanzas, solicitó entre lágrimas que la comunidad la apoye, toda vez que perdió todo por lo que había trabajado los últimos años.

“Nos quedamos sin nada, no tenemos ropa, menos calzado, mi hijos es albañil y al igual que yo no podrá ir a trabajar porque se quedó sin nada, solo lo que traemos puesto, por eso pedimos la ayuda a los miembros de la comunidad para que nos ayuden, nos regalen algo que no utilicen para volver a levantar mi casa”.
Suplicante y con el semblante desencajado por el llanto, la tristeza y el temor, doña Cristina dijo que acudirá a interponer la denuncia, porque no dejará que Roberto Ramos la ataque de nuevo.
Me dejó sin nada, mató mis ilusiones porque yo he trabajado mucho por tener mi casa, humilde si usted quiere, pero mía, ahora hemos quedado en la calle, no tengo nada, pero no voy a dejar que él acabe conmigo, no puedo estar con alguien que no quiere salir adelante, espero que se quede encarcelado y no vuelva a hacernos daño, concluyó.