El Presidente del Grupo Industrial Monclova consideró que el equipo le quedó a deber a la afición monclovense

“Los jugadores de Acereros nos quedaron a deber mucho, van a salir volando bastantes cachuchas”, sentenció el empresario Gerardo Benavides y dueño del equipo de beisbol de casa, quienes fueron descalificados en playoffs la semana pasada.
El también Presidente del Grupo Industrial Monclova aseguró que el equipo estaba muy fortalecido en todos los sentidos como para que arrollaran la temporada completa.

“Quedamos en un tercer lugar muy pobre y con muchas inconsistencias, el resultado es malo, no era lo esperado, esto nos hace empezar, evaluar de nuevo el panorama porque el beisbol es de números y tienen que ser buenos siempre”.
Gerardo Benavides afirmó que se va a volver a armar al equipo de Acereros para que en el 2018 se obtenga el triunfo tan anhelado, “tenemos una excelente afición pero definitivamente a los jugadores les faltó corazón”.
Señaló que lo primero que tiene que adoptar un pelotero de beisbol es la responsabilidad con la afición y sentenció que gente sin ese requisito no podrá estar más en el equipo de Acereros.
Aclaró que los jugadores no tenían ninguna excusa para no dejar todo en el campo, “se ha especulado mucho acerca del hecho que los jugadores no estaban cerca de sus familias y eso ocasionaba mucho desgano a la hora de los juegos, pero aquí los Acereros no se trajeron a su esposa e hijos porque no quisieron”.
Indicó que lo que también es cierto es que los jugadores vienen a Monclova cumpliendo con un trabajo con o sin familia, porque dijo eso no está dentro del paquete.
“La realidad es que el equipo falló y como responsable, debo decir fallamos, sin embargo a mí no me gusta perder y el siguiente año las cosas se harán mejor, con gente que realmente venga a ganar”.
Destacó que se empeñó en traer jugadores del primer nivel, y que si no dieron el “ancho” esa es otra historia, enfatizó que no va a dejar de traer gente de fuera si considera que lo pueden hacer mejor que la gente que está adentro.
Al finalizar explicó que le gusta y apasiona el beisbol, por lo que acudió a todos y cada uno de los juegos, asegurando que nadie le contó nada y sí se dio cuenta de la frustración de la afición al ver que los jugadores no se esforzaban al triple por obtener la victoria.