¿Recuerdas la pandemia de influenza durante el 2009? Una situación epidemiológica muy complicada que vivimos, pero gracias al sistema de salud no fue tan catastrófica. Nos tomó por sorpresa, pero gracias a la cooperación de todos, siguiendo las medidas preventivas que en su momento nos sugerían nuestras autoridades de salud, salimos adelante.

La influenza es una enfermedad respiratoria provocada por los virus de la influenza. Este virus genera una enfermedad que vas desde leve a grave, e incluso puede llevar a la muerte. Todos hemos tenido un simple resfriado común, pero cuando los síntomas son de inicio brusco y con más intensidad, ya podemos hablar de influenza.

La sintomatología típica de la influenza va desde fiebre, con presencia de escalofríos, en algunas veces acompañado de tos, dolor de garganta, mucosidad nasal, dolores musculares y corporales, dolor de cabeza y fatiga; y en algunas ocasiones vómitos y diarrea, aunque esto es más común en los niños que en los adultos.

Es importante que al presentar algunos de estos síntomas, acudamos inmediatamente al médico, no debemos automedicarnos, ya que se puede enmascarar la enfermedad, y por ende complicarse más de lo que debiera. Le insisto acuda a su médico, ya que este es el calificado para poder ministrar algún tipo de medicamento, no se autorecete.

Todos somos susceptibles a tener influenza, pero es importante que conozcamos las maneras en las que podemos evitar contagiarnos y contagiar de influenza. El 2009 nos dejo una gran experiencia, pero ahora en el 2017, creo que se nos ha olvidado o no tenemos en mente esas medidas preventivas.

Los grupos vulnerables, aquellos que son mas factibles de enfermar son la población mayor de 60 años, y la menor de 5 años, personas con cardiopatías, obesidad, enfermedad respiratoria crónica, diabetes, cáncer, persnas en condiciones de depresión inmunológica, el embarazo, y principalmente el personal de salud. Debemos estar bien alertas si estamos en alguno de estos grupos vulnerables. Sin duda la prevención es lo más importante.

¿Pero usted ya se vacunó? O está esperando que haya una epidemia e ir corriendo a vacunarse, y saturar los servicios de salud. La vacuna contra la influenza está disponible desde principios del mes de octubre en cada institución de salud. La vacuna es sin duda la mejor protección contra la influenza, ¿Qué espera para vacunarse?

Existen muchos mitos acerca de la vacuna, que si me da reacción, que si se me entumen las piernas, que el amigo de un primo falleció porque se le pusieron la vacuna, etc. Pero el beneficio que se obtiene al vacunarse es mayor que el no vacunarse. Debemos acabar con esos mitos y la ignorancia, sin duda usted debe estar bien informado, pero por personas calificadas y certificadas, insisto acuda a su centro de salud y/o clínica más cercana, y pregunte, no se quede con la duda. Además es gratuita.

La vacuna contra la influenza tiene un excelente nivel de seguridad, en los últimos años se han realizado múltiples investigaciones para garantizar la calidad de la vacuna. Vacunarse contra la influenza, es la mejor forma de reducir las probabilidades de contraer la influenza y trasmitirla.

Al vacunarnos, nuestro cuerpo empieza a formar anticuerpos específicos de acuerdo al preparado biológico que se nos inoculo, esto es decir que si nos vacunamos contra la influenza, el cuerpo genera anticuerpos contra la influenza. A esto se le llama inmunidad adquirida, para que cuando se presente el virus de la influenza, el cuerpo pueda producir de manera inmediata estos anticuerpos específicos y poder combatir la influenza. Pero este proceso no es inmediato, puede llegar a tardar hasta dos semanas; tiempo en el cual el cuerpo se está preparando para poder reaccionar de manera precisa y correcta. Entiéndase que si nos vacunamos a principios de la temporada invernal, estaremos preparados para cuando se presente el virus de la influenza. Al contario si esperamos que haya una epidemia, y corremos a vacunarnos, no estaremos preparados inmunológicamente al 100%. Es por eso la importancia de vacunarse de manera inmediata.

Entre otras medidas preventivas tenemos:

Evitar contacto cercano con personas enfermas, asi mismo evitar lugares concurridos al estar enfermo.

Estornudo de etiqueta, aquel que se realiza en el pliegue del codo.
Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo al toser, y tirarlo a la basura inmediatamente.

Lavado constante de manos, con agua y jabón. El gel antibacterial es esencial, pero no sustituye el lavado de manos.

Limpiar y desinfectar las superficies y objetos que pudieran estar contaminados.

Es importante acudir al médico, y no autorecetarse. Recuerde debemos vacunarnos y no esperar a que haya una epidemia.

Este espacio es de ustedes y para ustedes, créalo y transfórmalo… envía tus dudas y comentarios. Hagamos Medicina Preventiva.
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Dr. Yancarlos Ismael Plata Cibrián
Salud Pública.