Por: Carlos Herrera
Muy consentido estuvo en su día el Párroco Alejandro Rodríguez en la fiesta que le organizaron con motivo de su 80 aniversario de vida.
En un reconocido salón acudieron al llamado donde Alejandro recibió abrazos, bendiciones y regalos, sin faltar las mañanitas y el pastel que le prepararon con amor al párroco quien convivió con todos los invitados en una agradable merienda.
La sorpresa en el evento fue el mariachi que se hizo presente para darle sazón al ambiente, donde el padre Alejandro tuvo la oportunidad de expresar su dicha y felicidad tomando el micrófono y cantando. Así se vivió la tarde donde quedaron grabados momentos inolvidables para todos.