Con elegancia y simpatía lució María Guadalupe Padilla Herrera en su gran fiesta de sus XV primaveras cumplidas que le organizaron sus amados padres.
Por: Carlos Herrera
Con elegancia y simpatía lució María Guadalupe Padilla Herrera en su gran fiesta de sus XV primaveras cumplidas que le organizaron sus amados padres.
La celebración inició con una misa de acción de gracias que tuvo lugar en la iglesia Nuestra Señora del Refugio donde la quinceañera fue acompañada por sus padres hasta el altar para dar gracias al creador por permitirle vivir la ilusión de celebrar su aniversario 15.
El emotivo mensaje del párroco Jesús Orlando Rodríguez fue escuchada por la familia quienes acompañaron en éste especial momento a la cumpleañera.
Luego de la ceremonia religiosa, los presentes acudieron a la elegante recepción donde María Guadalupe fue presentada en sociedad ante el aplauso y felicitaciones de los invitados que contemplaron el primer vals y de la coreografía de los chambelanes.
La cena-baile inició con el tradicional brindis que la cumpleañera compartió con sus invitados y posteriormente vinieron las sorpresas y diversión que llenaron de buena vibra y alegría de esa inolvidable velada.