Con una sonrisa dibujada en sus rostros, Vanessa Infante y José Bernardo Quintero reflejaron su dicha y felicidad por la consagración de su amor en matrimonio.
Por: Carlos Herrera
Con una sonrisa dibujada en sus rostros, Vanessa Infante y José Bernardo Quintero reflejaron su dicha y felicidad por la consagración de su amor en matrimonio.
Postrados en el altar y ante Dios ambos ofrecieron su consentimiento de amarse y tomarse como esposos por el resto de sus vidas en una misa celebrada en la iglesia San Francisco de Asís donde fueron acompañados por familiares y sus amistades más allegadas.
Posteriormente, sus invitados los recibieron en el salón con efusivos abrazos y felicitaciones y los acompañaron en los conmovedores momentos en que bailaron su primer vals como esposos y compartieron su alegría en una inolvidable velada donde cenaron, bailaron y disfrutaron de divertidas sorpresas.