Hay poca claridad sobre las causas del accidente y la responsabilidad de los padres
Por: Staff / La Voz
CIUDAD ACUÑA, COAH.– Un velo de misterio se cierne sobre la muerte de dos hermanitos que fallecieron intoxicados la madrugada del lunes; autoridades no revelan la causa del accidente, ni tampoco proceden ante una posible omisión de cuidados.
Aunque se intentó obtener información sobre el origen de la pequeña María “N” de tan solo un año de edad y su hermano Valeriano de 5, no hay información oficial, solo que pudieran ser incluso “ciudadanos norteamericanos”.
Los dos mejores murieron intoxicados la madrugada del domingo en una humilde vivienda de la colonia Santa Cecilia en Ciudad Acuña.
Por un lado, el silencio de las autoridades, y que las investigaciones periciales siguen en curso hasta este martes en el domicilio, dos días después, para un incendio que en primera instancia fue etiquetado como accidente.
Tanto la Fiscalía General de la región Norte 2, como la PRONNIF reservaron la comunicación con los medios desde este lunes, citando a que no se deben entorpecer las investigaciones; cabe destacar que estos menores tienen otro hermano que no se encontraba en el lugar durante el siniestro.
Otro detalle que ha levantado sospechas, es el hecho de que la capilla dentro de la Funeraria la Piedad, donde fueron velados los menores Rosa María Rodríguez Odel de 1 año, y Valeriano Rodríguez Odel de 5, se encontraba completamente sola este martes, sin presencia de familiares o los mismos padres.
Cabe señalar que el papá de los menores Valeriano Rodríguez Reyna, relató el acontecimiento sin mostrar el dolor común ante este tipo de pérdida.
“No sé, fue un accidente que pasó, todos me estaban culpando que yo hice eso, mis hijos estaban dormidos y se nos hizo fácil dejarlos solitos ahí, fuimos al OXXO a comprar leche y pañales, y pues sucedió eso”, explicó el padre.
Cabe señalar que la primera versión que fue relatada el día del siniestro a los elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), fue que los padres habían salido a recoger una despensa y apoyo alimenticio a pocas casas de distancia de parte de un amigo de estos, quien fue presentado en calidad de testigo, contradiciendo la versión de la visita a la tienda.
Vecinos de la familia señalaron que tenían tan solo un mes viviendo en el domicilio, pero que constantemente evidenciaban que los pequeños eran dejados sin supervisión al salir los padres, “yo creo que ella no tenía la confianza de pedirle la ayuda a algún vecino de que le cuidáramos los niños”, relató una vecina que prefirió el anonimato.
Trascendió que los trámites de velación y de sepultura en oficinas del panteón fueron realizados en su totalidad por la abuela de los menores, quien afligida por la pérdida se reservó los detalles y exigió el anonimato.