El niño fue operado y comienza a recuperarse.
Por: Teddy Fuentes
FRONTERA., COAH.- La vida ha dado una tregua al pequeño Cristo Jesús Ayala Román, quien desde su nacimiento ha luchado intensamente por tener una mejor calidad de vida, ya que al nacer su cavidad anal permaneció cerrada además su intestino estaba desconectado de su estómago por lo que contaba con una sonda para realizar sus necesidades fisiológicas, pero gracias al DIF Municipal el niño fue operado y poco a poco va teniendo una mejor calidad de vida.
Como se recordará hace más de dos años la familia del pequeño Cristo acudió ante la primera dama del Municipio Martha Beltrán Aguilar para solicitar un beneficio económico pues el niño tenía que ser operado para reconectar sus intestinos a su ano y su estómago, operación que se realizó gracias al apoyo del DIF Municipal y al departamento de Salud.
También el niño tenía una extraña condición, pues no podía escuchar por lo que la emisión de alguna palabra también era imposible para él, sin embargo poco a poco ha comenzado a articular palabras pues se le está brindando la atención debida y ya está listo para recibir la operación de sus oídos, para que pronto el pequeño sea un niño normal y goce de mejor salud.
Fue el Alcalde acompañado de su esposa quien acudió al domicilio del niño en la colonia Occidental para llevarle un pequeño presente premiando el valor de enfrentar la vida como un gigante, por lo que muy contento Cristo Jesús recibió una tableta digital así como un colchón para poder recuperarse más cómodamente.
El pequeño vive en una humilde casita en la calle Profirió Díaz 914 de la colonia Occidental, donde comparte su casa con sus padres y sus hermanos quienes nunca lo han dejado solo y aunque el camino aun es largo están dispuestos a estar a su lado hasta su recuperación total.
Su madre dijo que está muy contenta porque gracias al apoyo de la presidencia municipal el niño de tan solo cinco años ya comienza a vivir una vida mejor, va solito al baño y poco a poco dice más palabras lo que para ella es un milagro que la vida le regaló, pues los médicos auguraban que el niño estaría sordo y mudo para toda la vida.
“Mi hijo ya dice palabras y poco a poco integra más a su vocabulario, agradezco a la dirección de salud, a la enfermera Alejandra, al Doctor Tijerina, al Alcalde y a su esposa Martha Beltrán por no dejarnos solos, el camino es largo y aunque ellos ya se van, nos han dejado un gran avance en cuanto a la salud de Cristo, por lo que siempre les voy a estar agradecida”.