Conmemoran 14 años de la tragedia

Recuerdan con misa a las personas que fallecieron en la explosión.

Por: Teddy Fuentes

Nadadores., Coah.- A 14 años de la tragedia que enlutó a una gran cantidad de familias de la región centro, el ejido Celemania recordó a las personas que fallecieron en la explosión con una misa en donde el párroco Alonso Gaytán pidió a los familiares de las víctimas de este terrible accidente, que vivieran siempre en la fe, ya que un día podrán volver a apreciar el  rostro de sus seres queridos, pues murieron y resucitarán de acuerdo a las enseñanzas de Cristo.

“Sabemos que el tiempo no borrará y no quitará las cicatrices, heridas y dolores que ocasionó la pérdida de los familiares de tantas y tantas familias, sin embargo, la enseñanza de dios nos dice que debemos consolarnos en la esperanza de que un día resucitarán totalmente sanos y felices, para no morir de nuevo jamás”.

El párroco quien se hizo acompañar del vicario Miguel Sifuentes, dijo que sin duda alguna esta explosión marcó la vida de muchas personas, pues a 14 años de ese fatídico 9 de septiembre del 2007, la gente del Ejido Celemania no puede olvidar esa noche donde el cielo resplandeció con una inmensa llamarada dejando más de 28 fallecidos y enlutando a una gran cantidad de familias.

Santa Elena Márquez Campos, dijo que como cada año acude a la misa par recordar a su hermano, quien fue uno de los fallecidos en la explosión, asegurando que, aunque los años pasan, no se puede olvidar que un error humano provocó que decenas de familias sufrieran una perdida, pues ahí perecieron, hijos, hermanos, padres de familia y abuelos a quienes se les recuerda con mucho amor con la esperanza de que algún día volverán a verlos.

Por su parte, el ayuntamiento del municipio de Nadadores, colocó con mucho respeto, una corona de flores en el obelisco donde se recuerda a cada una de las víctimas, cuyas familias por la pandemia, no pudieron acudir a rendirles un homenaje, sin embargo, desde sus hogares muchas personas elevaron una plegaria por el alma de las personas fallecidas.

También, habitantes del ejido aseguraron que aunque hayan pasado varios años de este lamentable accidente, no pueden olvidar el olor a muerte que desprendía el lugar después de la tragedia, pues la explosión dejó a su paso, desolación, tristeza y una gran cantidad de personas fallecidas, de los cuales en muchos de los casos ni siquiera podían reconocerse.

“Recuerdo muy bien el ruido que provocó el choque del camión y la camioneta, aunque el riesgo era eminente, una gran cantidad de personas se detuvieron para observar, otras se acercaron a apoyar, sin saber que ese sería su último día en la tierra, después de la explosión todo fue caos, tristeza y dolor, yo ni siquiera quiero repetirlo, solo como cada año enciendo una veladora y rezo por quienes se fueron, por sus familias y por que este suceso lamentable no se vuelva a repetir”.

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